Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Convocatoria de la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria,
Jueves, 24 de enero a las 18:00 en primera convocatoria y 18:30 en segunda, en la Fundación Caja Rural del Sur, Avenida Ronda de los Tejares, nº 36.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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¿Estamos en el buen camino para el 2016?

De Ateneo de Córdoba
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El martes pasado las páginas de este periódico se hicieron eco de la última reunión del Patronato de la Fundación Córdoba 2016. Conclusiones de la misma fueron la aprobación del presupuesto (el que permite la actual situación económica, por tanto, ni mucho ni poco, sino el posible); el documento En clave 16 con las razones de la candidatura; la presentación de esta última el próximo día 4 de mayo en Madrid y el compromiso unánime de los patronos con el proyecto. Sin duda, es un buen comienzo. Por tanto, hay que olvidarse de los posibles errores cometidos, e las piedras que interesadamente se han puesto en el camino y de las críticas tan de gusto de un sector de la sociedad cordobesa.

Hemos de pasar a la acción y tener claro, tal y como he mencionado en alguna ocasión, que el reto de la capitalidad no depende solamente de los que nos gobiernan o de fundaciones y comisiones creadas al efecto. Es tarea de todos. Para Córdoba y sus ciudadanos, debe ser un objetivo prioritario. Puede conseguirse, pero hay que dar los pasos precisos para ello.

El primero, el apoyo unánime de las instituciones de Córdoba y provincia. Todos y cada uno de sus pueblos deben tomar el reto de la capitalidad como algo propio (la labor de la Diputación es clave), Córdoba no se comprende sin algo que hay en cada uno de ellos. No pueden existir desavenencias. El camino es largo y el tiempo escaso. En este sentido, la Junta de Andalucía tendrá que mover ficha, ya que el aval regional es importante para presentar una candidatura sólida.

El segundo, los ciudadanos han de volcarse en los actos previstos en el documento En clave 16. 2009 debe pasar a nuestra reciente historia como el año en que la participación ha superado todas las expectativas. En los medios de comunicación, las tertulias de café o las conversaciones del autobús no se debe hablar de otra cosa. Hemos de hacer lo posible para hacer un hueco en nuestra agenda, aunque sea a costa de nuestro tiempo libre. El esfuerzo lo merece.

El tercero, las actividades de las instituciones como la Real Academia, Cajasur, el Ateneo y el amplio listado de fundaciones y asociaciones u otras entidades con que contamos, así como las distintas administraciones públicas o la propia Universidad. Todas ellas deben comunicar a los responsables de la capitalidad sus actividades culturales. Así se multiplica la oferta y se ofrece una sensación de unidad.

El cuarto, y aunque sea evidente, cultura lo es todo: arte, cine, teatro, literatura, música, cocina, pero también el trato hacia los demás y el respeto a nuestro entorno medioambiental. En Córdoba se debe respirar en 2009 un buen hacer, una sensación de limpieza y de orden. Y, claro está, también hemos de ser solidarios, siempre hay alguien a nuestro lado que lo está pasando peor que nosotros. En definitiva, dar la sensación de una ciudad modélica.

El quinto, la implicación del sector empresarial. En un entorno de quiebra de la confianza, hay que asumir que la consecución de la capitalidad incentivará la economía cordobesa y, para ello, los productos cordobeses han de reflejar el proyecto como un refrendo de calidad.

Por último, los cordobeses no sólo hemos de acudir a los actos culturales sino, además, llenar nuestras calles. Las ciudades vacías son un mal presagio. Son ciudades muertas que no se merecen la recompensa de ser capitalidad cultural. Hay que pasear, mejor si se acompaña de una bolsa, aunque esté vacía. De esta forma ayudamos a mejorar la confianza ante la crisis en que estamos inmersos.

Si damos todos estos pasos, la capitalidad cultural se pone a nuestro alcance. Ya que está tan de moda jugar a la lotería, juguemos a conseguir la capitalidad. El premio no sólo es gordo, sino gratis.
Javier Martín Fernández
Diario Córdoba, 15 de marzo de 2009