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Dolores Ibárruri Gómez "La Pasionaria"

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Dolores Ibárruri Gómez, llamada La Pasionaria (Gallarta, Vizcaya, 9 de diciembre de 1895 – Madrid, 12 de noviembre de 1989), fue una política española.

La Pasionaria destacó como dirigente política en las segunda república española y en la Guerra Civil. Histórica dirigente del Partido Comunista de España. A su lucha política unió la lucha por los derechos de las mujeres para demostrar que las mujeres, fuesen de la condición que fuesen, eran seres libres para elegir su destino.

Biografía

Dolores Ibárruri nació en población vizcaína de Gallarta (en la actualidad desplazada de su ubicación original por una explotación minera) perteneciente al municipio de Abanto y Ciérvana (País Vasco, España) el 9 de diciembre de 1895 en el seno de una familia minera. Su padre era un obrero con ideología carlista de procedencia vasca y su madre era de procedencia castellana.

El ambiente familiar, las lecturas piadosas y su fortísimo carácter favorecieron una devoción religiosa que la llevó a las puertas del convento.

En 1910 se ve oblicada por la condiciones económicas a abandonar los estudios, había superado ya el curso preparatorio para ingresar en la Escuela Normal de Maestras y realizar estudios de magisterio, comenzando a trabajar de costurera y sirvienta. Como ella mismo lo dice ¿Quién podría costearme los viajes, los libros, la comida, la matrícula? .../... preparaba para servir como criada o casarme y convertirme en la mujer de un minero, la larga historia de mi familia.

Se casó en 1916 con un minero socialista llamado Julián Ruiz, con quien estaría casada 10 años, y se traslada a Somorrostro. Aficionada a la lectura y aprovechando la condición de líder minero socialista de su marido comenzó a adquirir conocimientos de marxismo que cuestionaron su educación tradicionalista y católica. Dolores asumió la doctrina marxista como una herramienta ideológica idónea para luchar a favor de lo que entonces se conocía como la liberación de la clase obrera.

Participó con su marido en la Huelga general de 1917. Estando integrada en la agrupación socialista de Somorrostro, lo acompañó en la escisión procomunista del PSOE en 1919 desde la que, en 1920, participó en la fundación del Partido Comunista Español, entrando en el Comité Provincial de Vizcaya, que al año siguientes se uniría al Partido Comunista de España.

En 1918, utilizó por primera vez el pseudónimo Pasionaria para un artículo publicado en la prensa obrera y titulado El Minero Vizcaíno.

En 1919, quedó impresionada por el triunfo de la Revolución Bolchevique en Rusia (mientras que su lucha en las minas y su vida privada fueron revolucionarias en su juventud, cuando militó en el partido stalinista, ese aspecto revolucionario, en última instancia, se volvió sometimiento ideológico ante la figura de Iósif Stalin).

Dolores Ibárruri participó -junto con la agrupación socialista de Somorrostro, de la que era miembro- en la escisión del PSOE que dio lugar al nacimiento del Partido Comunista de España (PCE) en 1921. Desde el comienzo ocupó puestos de responsabilidad dentro del partido, siendo detenida en numerosas ocasiones. Llegó a formar parte de su Comité Central en 1930 y al año siguiente se presentó a las elecciones a Cortes Constituyentes, siendo derrotada su candidatura. En 1931 se trasladó a Madrid para trabajar en la redacción del periódico del partido, Mundo Obrero. En 1933 fue presidenta de la recién fundada Unión de Mujeres Antifascistas.

Mantuvo una relación amorosa con un hombre 17 años menor que ella. Esta relación fue una revolución en el ámbito privado, puesto que las mujeres de esa ápoca no solían tener amantes, menos las de clase baja, y se volvía más inconcebible aún para los hombres con quienes militaba que el amante fuera tan menor que ella. Es curioso que tanto desde el socialismo como desde el comunismo le pidieran como condición para seguir militando que lo abandonara. Como no lo hizo, lo enviaron lejos y ella sólo pudo conseguir que no lo enviaran al frente de guerra.

Tuvo seis hijos: Ester (1916-1919), Rubén (1921-1942) que murió como piloto de combate en la Batalla de Stalingrado, el 14 de septiembre de 1942, Amagoya, Azucena y Amaya (estas últimas trillizas nacidas en 1923, de las que Amagoya murió al poco de nacer y Azucena a los dos años) y Eva (1928; murió a los tres meses). Fue afirmando su vocación política y encauzándola a través del periodismo de partido. El Minero Vizcaíno y La Lucha de Clases fueron los escaparates del pseudónimo Pasionaria, que eligió ella misma porque su primer artículo salió durante la Semana de Pasión de 1918.

Fue encarcelada varias veces debido a sus fuertes y punzantes discursos y a su activa militancia en las manifestaciones comunistas. Poco tiempo después se destacó en el Congreso de los Diputados de la II República como diputada del Partido Comunista por Asturias.

En las elecciones de febrero de 1936 fue elegida diputada por Asturias. Figura relevante durante la Guerra Civil, fue elegida vicepresidenta de las Cortes Republicanas en 1937. Durante este período se convirtió en un mito para una parte de España, siendo famosa por sus arengas en favor de la causa republicana. Suyo fue el lema «¡No pasarán!», acuñado durante la defensa de Madrid. Se opuso a la capitulación del coronel Casado. En un mitin en Valencia en 1938 pronunció la polémica frase «Más vale matar a cien inocentes a dejar escapar a un solo culpable», en referencia al proceso del POUM. Tras finalizar la Guerra Civil española, se exilió en la URSS, donde moriría su único hijo varón Rubén Ruiz Ibárruri durante los combates por la estación central de Stalingrado.

Tras la muerte de José Díaz, fue escogida secretaria general del PCE clandestino en 1942, aunque su relevancia fue decreciendo en los años siguientes. En 1960 presentó su dimisión, para pasar a ocupar el cargo de presidenta del partido. La sustituyó en sus funciones Santiago Carrillo.

Fue miembro del Secretariado de la Internacional Comunista junto a Georgi Dimitrov, Palmiro Togliatti y Maurice Thorez, entre otros.

Manifestó su acuerdo con Moscú con ocasión de los diversos cismas dentro del movimiento comunista internacional. Sin embargo, sus viejas convicciones estalinistas no le impidieron condenar la invasión de Checoslovaquia en 1968.

Tras la muerte del general Franco y durante la transición democrática volvió a España en 1977 y fue elegida de nuevo diputada por Asturias en las primeras elecciones democráticas, aunque su papel como política fue ya más simbólico que real. Murió en Madrid el 15 de noviembre de 1989 y fue enterrada en el recinto civil del Cementerio de La Almudena de Madrid.

En 1962 había publicado sus memorias: El único camino.

En junio de 2005 se celebró el XVII Congreso del Partido. Dolores Ibárruri fue elegida presidenta de honor a perpetuidad.

Algunas citas de sus discursos, como «Más vale morir de pie que vivir de rodillas» (frase original de Emiliano Zapata, popularizada por ella) o su «¡No pasarán!» (frase original de Petain en Verdún), forman ya parte del imaginario colectivo de toda la Humanidad. Su papel de símbolo popular la convirtió en protagonista de poemas y canciones de Pablo Neruda, Rafael Alberti, Ana Belén y del vals peruano La Pasionaria (compuesto por Alejandro Ayarza) entre otros.

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