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Frente de Juventudes

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Frente de Juventudes es la denominación genérica que recibieron las diferentes organizaciones juveniles españolas creadas por el Régimen de Franco para el encuadramiento y adoctrinamiento de los jóvenes según los principios del Movimiento Nacional.

Estas organizaciónes, que guardaron sobre todo al principio un cierto paralelismo en sus estructuras con las Juventudes Hitlerianas alemanas, las organizaciones juveniles de la Italia fascista, y sobre todo con la Mocidade Portuguesa se crearon por Ley del 6 de diciembre de 1940 como una Delegación Nacional del Partido único del Régimen, Falange Española Tradicionalista y de las JONS y absorbe a las que existían desde los inicios de la Guerra Civil Española y que habían recibido los nombres de Pelayos, juventudes del carlismo y la O.J. (Organización Juvenil de Falange, creada durante la contienda y cuyo último delegado fue, hasta 1940, Sancho Dávila). El patrón de la organización durante toda su historia fue San Fernando.

Fines Organizativos del Frente de Juventudes

Los fines del Frente de Juventudes quedan claramente expuestos en su Ley Fundacional. Tanto para la juventud encuadrada como para la no afiliada, lo primordial fue la formación política, física y premilitar, así como coadyuvar con la Iglesia en su formación moral. Para las juventudes femeninas se incluía la iniciación a las tareas del hogar.

Para las juventudes afiliadas, conforme a lo que dice el artículo 7 de la ley, sus fines son los siguientes:

a) La educación política, en el espíritu y doctrina del Movimiento.

b) La educación física y deportiva.

c) La educación premilitar.

d) La iniciación a la del Hogar para las juventudes femeninas,

e) Colaborar en la formación cultural, moral y social con las instituciones a las que corresponda prestarlas y secundar la educación religiosa propia de la Iglesia.

f) Organizar y dirigir campamentos, colonias, albergues, cursos, academias y cualquier otra obra de este genero, enderezada al cumplimiento de sus funciones.

g) Completar, respecto de sus afiliados, la labor del Estado, principalmente en materia de sanidad, enseñanza y trabajo.

Con respecto a la juventud no afiliada, los fines se indican en el artículo 8º, y son los siguientes:

a) La iniciación política.

b) La educación física.

c) La organización de cuantas colonias de verano o instituciones afines sean subvencionadas por las Corporaciones públicas y la inspección de las que organicen las entidades privadas.

d) La vigilancia del cumplimiento de las consignas del Movimiento, en lo que a la juventud se refiere, en los centros de enseñanza y trabajo.

La labor del Frente de Juventudes, según estos estatutos, iba dirigida a toda la juventud española, con carácter general y una parte de ellos se dedicaban, en exclusividad, a aquellos jóvenes que de manera voluntaria se afiliaran a las denominadas "Unidades voluntarias".

Organización y estructura

Para el mejor cumplimiento de las competencias que se atribuyeron al Frente de Juventudes éste se estructuró a través de distintos órganos, unos de carácter personal y, otros, colectivos.

Al frente de la Delegación estaba el Delegado Nacional del Frente de Juventudes, designado libremente por el Jefe Nacional del Movimiento, Francisco Franco, a propuesta del Secretario General, del que dependía jerárquicamente, como señala el artículo 11 de la ley fundacional. Nada dice dicho texto legal sobre el cese del Delegado, pero el Estatuto del Movimiento, en su artículo 23 determina que al frente de cada servicio habrá un Delegado, «nombrado y destituido libremente por el Jefe Nacional».

La organización se estructuró a través de servicios o departamentos a los que correspondían desarrollar las misiones encomendadas. Esta estructura no fue algo estable y permanente, sino que, por el contrario, sufrió varias modificaciones, siempre manteniendo los fines fundacionales.

La ley fundacional señalaba la existencia de un Asesor de Educación Física y otro de Religión, cuyos primeros titulares fueron el Teniente General, Joaquín Agulla, como Asesor de Educación Física y a don Leopoldo Eijo-Garay como Asesor de Religión.

Dentro de la organización actuaban varias unidades, como era, especialmente en los primeros momentos, el Sindicato Español Universitario (SEU), que atendía a la juventud de enseñanza superior. Luego estaban las Secciones centrales de Enseñanza, a la que competía todo lo relacionado con la actividad docente que el Frente de Juventudes tenía encomendada; también todo lo referente al profesorado de Formación del Espíritu Nacional y de Educación Física, así como lo relacionado con los libros de texto de aquellas asignaturas. La de Centros de Trabajo atendía a la juventud trabajadora. Uno de los medios empleados era la llamada «hora semanal», tiempo que las empresas cedían al Frente de Juventudes para que los aprendices pudieran asistir a las actividades y clases que la organización impartía. Más tarde comenzaron los «Concursos de Formación Profesional» que llegaron a alcanzar nivel internacional. También había una Sección de Rurales que atendía a la juventud campesina.

En la Norma Orgánica de 1962, se habla de la Sección de Actividades Profesionales, con dos vertientes: la Obra de Formación Agropecuaria y la de Formación Profesional.

En la ley fundacional se citaba a las Secciones Naval y del Aire. Esta última no llegó a existir y en cuanto a la Naval tenía como finalidad «la formación de los jóvenes que normalmente harán su servicio militar en la Armada, así como los que aspiren a ejercer las profesiones de la Marina de Guerra o Mercante, flota pesquera y servicios auxiliares de la misma».

Junto a estas Secciones y a los diversos servicios existentes, las juventudes afiliadas voluntariamente formaban las Falanges de Voluntarios, más tarde denominadas Falanges Juveniles de Franco y, desde 1960, la Organización Juvenil Española (OJE).

Las Falanges Juveniles de Franco constituían una organización de carácter voluntario con encuadramiento en flechas (de 10 a 13 años), cadetes (de 14 a 16 años) y guías (de 17 a 20 años). La unidad básica era la escuadra. Mandos: jefe de escuadra, de falange, de centuria y de legión. El mando de las FF.JJ. de la provincia correspondía al ayudante provincial. Como actividades más destacadas de las FF.JJ. sobresalieron los hogares, campamentos, marchas y las Escuelas de Montaña.

Los servicios que desarrollaban las actividades de Juventudes eran, principalmente, los de actividades deportivas, campamentos, actividades culturales, aeromodelismo, sanidad y las empresas, como la CAR (Cadena Azul de Radiodifusión), la Red de Bazares Juveniles, la Oficina TIVE (Turismo, Intercambio y Viajes Educativos) y la Editorial Doncel.

El soporte humano básico del Frente de Juventudes lo constituyó el Cuerpo Especial de Oficiales Instructores formados en la Academia de Mandos «José Antonio» de Madrid, titulados en Educación Física, Formación Cívico-Social y Campamentos.

Cambios de denominación y evolución de la institución

En los años 60 las Falanges Juveniles de Franco dieron paso a la menos politizada Organización Juvenil Española (OJE), y la Delegación Nacional del Frente de Juventudes pasó a denominarse sencillamente Delegación Nacional de la Juventud, cuyo emblema es el cisne bicéfalo que encabeza este artículo, nombre que mantuvo hasta su supresión por decreto en 1977. Sin embargo al margen de estos cambios se siguió denominando coloquialmente "Frente de Juventudes" tanto a la OJE como a la Delegación de la que dependía.

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