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Monólogo cordobés en Tomelloso

De Ateneo de Córdoba
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He tenido que ir a Tomelloso para ver en condiciones un monólogo teatral, del que ya hablé en esta misma columna con ocasión de su estreno en la Casa de la Juventud de Córdoba. Ya entonces reclamé para esta obra la oportunidad de una nueva representación en un escenario digno. Creí que podría mejorar, aunque no era su escenario, en el Conservatorio de Música. Allí fue mayor desastre por la gente curiosa y despistada, mal educada por añadidura, que entraba y salía sin la menor consideración al silencio y al efecto luminotécnico imprescindible que la obra requiere, por su carácter dramático de fondo y por su monólogo de forma.

En Tomelloso fue seleccionada, entre más de sesenta piezas, para el I Certamen Nacional de Monólogos Teatrales, compitiendo con nueve más en la gran final. Ha competido pues con Informe para una Academia, de Franz Kafka; Las manos de eurídice, de Pedro Bloch; una versión libre de Yerma, de F. García Lorca; Valentín (Homenaje a W. Shakespeare), adaptación de una novela de Juan Gil-Albert, etc. La pieza cordobesa en cuestión, que no ha merecido la atención de nuestras instituciones culturales para darle el mínimo de cobijo, es Ensayo para un suicidio, original de Antonio Gómez Romero y Antonio Perea Torres (Papi y Cahue). ¿Para qué hablar otra vez de estos casos de desamor cordobés? Es tan aburrido, por reiterado y machacón… Pero sería interesante que viéramos en Córdoba esos motivos para un suicidio.

Juan Carlos Villanueva ha vuelto a convencernos, ya en condiciones, como ha impresionado fuertemente al público de Tomelloso. Fue un silencio sobrecogido y un aplauso explosivo el que le ha hecho los honores. Por mi parte he sentido orgullo cordobesista lejos de Córdoba y orgullo de flamenco, pues ahí ha sido nada la emotividad y calor humano que reviste a la obra con cantes de flamenco de esa voz sucia pero caliente de El Toto y una guitarra muy atenta que no sólo ha puesto compás y tonos al cante, sino a los propios versos que Villanueva ha hecho magistrales, la guitarra de José Manuel Villatoro.
Agustín Gómez
Diario Córdoba, 18 de diciembre de 1992