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T. S. Eliot

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Thomas Stearns Eliot, conocido como T. S. Eliot (St. Louis, Missouri, 26 de septiembre de 1888 - Londres, 4 de enero de 1965) fue un poeta, dramaturgo y crítico anglo-estadounidense. Representó una de las cumbres de la poesía en lengua inglesa del siglo XX. En 1948 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.

Eliot nació en los Estados Unidos y se trasladó al Reino Unido en 1914, con 25 años. Se hizo ciudadano británico en 1927, con 39. Acerca de su nacionalidad y del papel de ésta en su trabajo, afirmó: «[Mi poesía] no hubiese sido la misma si hubiese nacido en Inglaterra, y tampoco si hubiese permanecido en Estados Unidos. Es una combinación de cosas. Pero en sus fuentes, en sus corrientes emocionales, viene de Estados Unidos.»[4]

Biografía

Primeros años

Nació en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, el 26 de septiembre de 1888. Su padre, Henry Ware Eliot, era un importante hombre de negocios, presidente y tesorero de la Hydraulic-Press Brick Company de dicha ciudad. Su madre, Charlotte Champe Stearns, tenía aficiones literarias, llegando a publicar algún libro.

Estudia en la Smith Academy de St. Louis desde 1898 hasta 1905. Pronto destaca en todas las materias, desde el latín a la física.

En 1906 ingresa en la Universidad Harvard, donde estudia griego, literatura inglesa, alemán, historia medieval e historia del arte.

Publica poesía en la revista de la universidad, interesándose por los poetas simbolistas franceses (Rimbaud, Verlaine, Tristan Corbière Jules Laforgue etc.). Bajo este influjo, marcha a París en 1909, donde asiste a las clases de Henri Bergson y Alain-Fournier. Estudia también en profundidad a Dante y a John Donne, poeta metafísico inglés. En su ensayo de 1961 Criticar al crítico, declarará:

He escrito, sí, sobre Baudelaire, pero no sobre Jules Laforgue, al que debo más que a ningún otro poeta en cualquier idioma, ni sobre Tristan Corbière, al que también debo algo (...) Hay, no obstante, un poeta que me causó profunda impresión cuando tenía veintidós años (...) un poeta que sigue siendo consuelo y asombro de mi edad actual (...) el poeta de que hablo es Dante.[5]

Posteriormente viaja a Múnich e Italia. En 1911 vuelve a Harvard y se doctora en filosofía con una tesis sobre F. H. Bradley y su "conocimiento y experiencia". A lo largo de sus estudios universitarios, Eliot estudiará con George Santayana, Irving Babbitt, Henri Bergson, C. R. Lanman, Josiah Royce, Bertrand Russell y Harold Joachim. También se decanta por la filosofía y la filología hinduístas y por el budismo, a cuyos efectos estudió sánscrito y pali.

En Harvard es nombrado profesor ayudante de filosofía. Conoce a Bertrand Russell, que ha acudido como visitante a esa universidad, y éste lo juzga su mejor alumno. Marcha becado a la universidad de Marburg (Alemania), pero, ante el inicio de la guerra, huye del país, trasladándose a Londres, donde conoce a Ezra Pound; éste lo introduce en el mundillo literario inglés. En esos años trabará relación igualmente con Virginia Woolf y su marido, y con el novelista James Joyce, a quien confiesa admirar.

En 1915 da clases de francés, alemán e historia en un instituto, pero pronto lo abandona: no va con él la enseñanza. Contrae matrimonio con Vivien Haigh-Wood, que años más tarde sufrirá una enfermedad mental. En 1930 se separarán definitivamente. Sobre esta triste etapa en la vida de ambos se filmó en 1994 la película Tom & Viv, del director Brian Gilbert, protagonizada por Willem Dafoe y Miranda Richardson.[6] Al igual que su mujer, a lo largo de los años Eliot sufrirá distintos trastornos nerviosos. No volvería a casarse hasta muchos años más tarde.

Prufrock (1917)

En 1917 Eliot comienza a trabajar en el banco Lloyd's de Londres, donde permanecerá varios años. Colabora regularmente en la revista The Egoist, fundada por Dora Marsden. También trabajará en la editorial Faber and Gwyer, más tarde Faber and Faber, firma de la que llegó a ser directivo.

Ese mismo año aparece su primer gran poema: La canción de amor de J. Alfred Prufrock. La obra, probablemente la más citada de Eliot, evidencia ya la intensa vocación experimental de su autor. Está estructurada como monólogo dramático, a la manera de Robert Browning, utilizando la técnica del monólogo interior o "stream of consciousness", que pocos años después pondría muy de moda James Joyce. Como en trabajos posteriores, Prufrock se halla repleto de citas y alusiones de todo tipo, con una especial atención a Dante y [William Shakespeare|Shakespeare]] (Hamlet).

Vamos entonces, tú y yo,
cuando el atardecer se extiende contra el cielo
como un paciente anestesiado sobre una mesa;
vamos, por ciertas calles medio abandonadas,
los mascullantes retiros
de noches inquietas en baratos hoteles de una noche
y restaurantes con serrín y conchas de ostras.[7]

En 1920 publicará Poesías y la colección de ensayos críticos El bosque sagrado. En 1922 (annus mirabilis de la literatura del siglo XX, con la aparición de Ulises, de James Joyce, Elegías de Duino, de Rainer Maria Rilke (publicadas un año más tarde), Tractatus logico-philosophicus, de Ludwig Wittgenstein, Trilce de César Vallejo, parte importante de En busca del tiempo perdido, de Proust, etc.[8] ) aparece el poema que le haría mundialmente célebre, La tierra baldía (The Waste Land), en cuyo diseño final había intervenido su amigo Ezra Pound.

El libro fue compuesto en una época de graves dificultades personales para el autor, debido a los problemas nerviosos que aquejaban a su mujer y también a él mismo. Se dice que es gran exponente del desencanto y el dolor de la generación que había sufrido la Primera Guerra Mundial. Compuesto en forma de collage, y repleto, como Prufrock, de citas y referencias de lo más heterogéneo, la crítica en general lo califica de oscuro, profundo y visionario, por su oscilación entre lo profético y la sátira, sus continuos y repentinos cambios de voz, de lugar y tiempo, su vasto y elegíaco repaso en forma distorsionada de múltiples elementos de la literatura y la cultura universales. En su tiempo constituyó el epítome de la modernidad, junto a la ya mencionada novela de Joyce, Ulises.

Una rata se deslizó suavemente entre la vegetación
arrastrando su panza fangosa por la orilla
mientras yo pescaba en el turbio canal
un atardecer de invierno por detrás de los gasómetros
meditando sobre la ruina de mi hermano el rey
y sobre la muerte de mi padre el rey antes de él.[9]

También en 1922, funda la que sería influyente revista Criterion. Otros libros importantes de esa etapa son: Los hombres huecos (1925) y Miércoles de ceniza (1930).

En 1927, Eliot da a su vida un giro muy llamativo, adoptando la nacionalidad británica y convirtiéndose al anglicanismo: «Es una frase de un prólogo a una pequeña colección de ensayos titulada For Lancelot Andrews: decía yo que era clásico en literatura, monárquico en política y anglocatólico en religión. Debí prever que frase tan propicia para ser citada iba a perseguirme durante toda la vida.»[10]

Madurez

En 1943 aparecerá el libro que él mismo, así como gran parte de la crítica, considera su obra maestra: "Four Quartets" (Cuatro cuartetos).[11] Four Quartets es el nombre que dio el poeta a cuatro poemas separados relacionados entre sí. Eliot los republicó juntos en forma de libro en 1943. Habían sido publicados separadamente de 1935 a 1942. Sus títulos son: Burnt Norton, East Coker, The Dry Salvages y Little Gidding.

El libro parte del estudio de Eliot, que abarcó 30 años, de la filosofía y el misticismo. La imaginería cristiana y el simbolismo abundan en los poemas. Eliot se convirtió al anglicanismo en 1927, y era cristiano practicante. En los poemas, como en obras anteriores, hay asimismo abundantes referencias a los símbolos y tradiciones hinduistas, con los cuales él estuvo muy familiarizado desde sus días de estudiante.

Los cuatro poemas, de varios cientos de versos cada uno, se dividen en cinco secciones. Aunque se resisten a una fácil caracterización, muestran algunas coincidencias. Cada uno se inicia con un razonamiento lírico ubicado en la localización que le da título (siempre lugares con significación religiosa); todos meditan acerca de la naturaleza del tiempo en algún aspecto, teológico, histórico, físico y en su relación con el ser humano. Finalmente, cada uno de los poemas se asocia a uno de los elementos clásicos de la naturaleza: el aire, la tierra, el agua y el fuego. Parecen ensayos en verso que abordan las mismas ideas a través de variaciones, sin que se llegue a ninguna conclusión definida.

Tiempo presente y tiempo pasado
se hallan quizá presentes en el tiempo futuro
y el tiempo futuro dentro del tiempo pasado.
Si todo tiempo es eternamente presente
todo tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es mera abstracción
quedando como eterna posibilidad
solamente en el mundo de la especulación.
Lo que pudo haber sido y lo que fue
apuntan a un solo fin, que está siempre presente. (Burnt Norton).

Su poesía no volverá a alcanzar tales cotas de calidad. Hasta los años 50 irán apareciendo diversas piezas teatrales de contenido principalmente moralista o religioso: Asesinato en la catedral, Reunión familiar, El cocktail...

Eliot también destacó como ensayista con distintas obras de crítica literaria y temas sociales: El arte de la poesía y el arte de la crítica, Criticar al crítico, Notas para una definición de la cultura...

El máximo reconocimiento le llega con la concesión del Premio Nobel de Literatura y la Orden del Mérito, ambos en 1948.

En 1957 contraerá matrimonio con Valerie Fletcher, su secretaria.

Fallece en Londres, el 4 de enero de 1965, de enfisema pulmonar, generado, parece ser, por su severo tabaquismo y por la continua exposición a la contaminación londinense, muy intensa en aquella época. Sus restos fueron incinerados y, de acuerdo con sus deseos, sus cenizas reposan en East Coker, la villa desde la que sus antepasados partieron rumbo a Estados Unidos, y que da título a uno de sus grandes poemas.

Polémica de la correspondencia

El historiador literario Hugh Haughton, de la Universidad de York, recibió en 2006 el encargo de la editorial Faber de trabajar en la abundante correspondencia del poeta y Premio Nobel. Hasta ahora sólo se ha publicado un volumen de sus cartas, correspondiente a los años 1898-1921, en una edición al cuidado de su viuda, Valerie Eliot. Durante años, ésta ha sido una celosa guardiana de la correspondencia y otros documentos del autor de Cuatro cuartetos, para exasperación de los biógrafos y analistas de su obra.

Una de las posibles causas de las restricciones al acceso a los papeles de Eliot, puede ser el miedo a revelaciones sobre sus pretendidas tendencias homosexuales y opiniones antisemitas.[12]

Poesía: Modernismo y religiosidad

Dejando aparte el “intelectualismo” del que frecuentemente se le acusa (muchas veces como forma de contraponer su figura a las de sus contemporáneos Dylan Thomas y Wystan Hugh Auden, poetas más netamente líricos), la poesía de T.S. Eliot presenta tres vertientes fundamentales, facetas en apariencia contradictorias entre sí, pero que el gran artista armonizaba sabiamente. La primera, una vena humorística muy sui generis. El autor era muy aficionado a la bagatela satírica y el chascarrillo irónico (visibles en libros como el primero que publicó, en 1917, Prufrock y otras observaciones, o en El libro de los gatos habilidosos (1939) en el cual está basada la famosa comedia musical Cats, de Andrew Lloyd Weber). La segunda, el arrebatado vanguardismo o experimentalismo literario,[13] no en vano, junto a Wallace Stevens y Ezra Pound, fue el gran representante del modernism inglés (véase modernismo anglosajón), que nada tiene que ver con nuestro “modernismo”: La tierra baldía.

Su tercera faceta es, sin duda, la meditativa y religiosa. El tono trascendente y penitencial adquiere una enorme presencia a lo largo de toda su obra, y del encuentro de elementos tan dispares (la tradición y la novedad, las bromas y las veras, lo sagrado y lo profano, podríamos decir o, como veremos después, la fe y el nihilismo) emanará, en síntesis, la, para algunos, poesía mayor del siglo XX; «una intensa atracción por la belleza junto a una igualmente intensa fascinación por la fealdad, la cual contrasta con ella y acaba destruyéndola», afirmó en uno de sus ensayos.[14] Damaso López García traza muy bien una síntesis de estos llamativos contrastes en su introducción a Inventos de la liebre de marzo, recopilación de los primeros poemas de Eliot, aparecida tras fallecer éste.[15]

Como se ha dicho, Eliot, ya bien entrada la madurez, se convirtió inopinada y espectacularmente al anglicanismo; eso explica la importancia del sentimiento religioso en su vida, que de modo espontáneo trasladaría a su poesía. Dicho trasvase se plasma, de entrada, a través de la incorporación, aquí y allá, de innumerables citas tomadas de la Biblia, de obras de santos, del Dante, así como de textos sagrados orientales. Son frecuentes asimismo las referencias a episodios o lugares con fuerte significación religiosa, como en la que muchos juzgan su obra maestra, Cuatro cuartetos (1943). Pero Eliot llegó más lejos. En un tiempo convulso, cínico y descreído como el que le tocó vivir,[16] marcado además por dos guerras mundiales, no se abstuvo de sacar a la luz directamente un ramillete de poemas “religiosos”, casi a imitación de la clerecía medieval: Viaje de los magos (1927), Miércoles de ceniza (1930, dedicado a la Virgen María), los coros de La piedra (1934, a favor de la construcción de nuevos templos), etc. Pero el fervor devoto en él —artista imbuido hasta la médula en el espíritu, decimos, cínico y hueco de su siglo— muchas veces parece ser sólo aparente. Al igual que el español Miguel de Unamuno, Eliot revela un talante místico al menos titubeante, en el cual la fe se ha visto considerablemente atemperada o enfriada, si no sustituida, por la desengañada meditación racional, siempre a vueltas con un tema metafísico de fondo: en el caso de Eliot, el incomprensible devenir del tiempo (Cuatro cuartetos).

En efecto, observemos el inicio de uno de los poemas puramente “religiosos” ya citados, Miércoles de ceniza:

Porque no tengo esperanza de volver otra vez
Porque no tengo esperanza
Porque no tengo esperanza de volver

Sección que concluye muy canónicamente:

Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Estos versos no se sabe si traslucen fe o desesperanza, si bien el efecto poético de contrastes como éste, unido a los atrevidos recursos formales empleados, lejos de restringir la intensidad lírica, la amplifica notablemente. Sus composiciones en imágenes brindan originales resonancias, profundos e inesperados visos espirituales; una riqueza y variedad de registros rara en la poesía del pasado siglo, si obviamos a uno de sus grandes contemporáneos, el portugués Fernando Pessoa.

Eliot y los poetas españoles

Es difícil imaginar a un vanguardista español de la época dedicando versos del jaez de Miércoles de ceniza a la Virgen María. Lo mismo se puede decir de los poetas de la Generación del 50, grandes lectores de Eliot. Uno de los más señalados, Claudio Rodríguez, llegó a conocerlo en persona, y tradujo su poesía completa del inglés, aunque posteriormente se distanció ampliamente de su figura y su poética, más cercanas a los modos de Dylan Thomas, en el sentido que se ha señalado más arriba. Poeta más reciente también en la línea de Eliot, es el salmantino Francisco Castaño (Salamanca, 1951).

La preocupación por la trascendencia se halla muy presente en dos importantes poetas españoles anteriores, de la primera mitad del siglo: el ya citado Unamuno y ese otro gran meditativo, más joven, llamado Luis Cernuda. En el primero, filósofo “profesional”, como hubiese podido serlo Eliot (no olvidemos que obtuvo la titulación de "Master of Philosophy", llegando a convertirse en alumno aventajado de Bertrand Russell), la duda esencial, la devoción problemática se traduce en honda frustración, dolor humano, en el “sentimiento trágico de la vida”, como se aprecia en su poema El Cristo de Velázquez (1920).

Por el contrario, en Cernuda —asiduo degustador del poeta inglés, según recuerda Octavio Paz en su ensayo cernudiano La palabra edificante—,[17] meramente en frío desdén divino, como se advierte en su composición —que parece inspirada en la ya citada de Eliot— La adoración de los magos (1940).

Este poema se cierra:

Y quisimos ser hombres sin adorar a dios alguno.

Eliot, años antes, había rematado el suyo de forma no menos pesimista:

Volvimos a nuestros sitios, estos Reinos,
pero ya no más a gusto aquí, en el viejo estado de cosas,
con una gente extraña aferrándose a sus dioses.
Me alegraría de otra muerte. (Trad. de José María Valverde).

Pesimismo, decimos, aunque no olvidemos que el coetáneo James Joyce, formado en el Trinity College, llegaría en este sentido hasta la sátira (véase el principio de Ulises).

El propio Cernuda, en su ensayo de 1959 Goethe y Mr. Eliot, calificaba al inglés de

uno de los mayores poetas hoy vivos... un crítico excepcional, a cuya agudeza se deben puntos de vista nuevos sobre el arte de la poesía en general y sobre la historia de la poesía inglesa en particular.[18]

Entre Eliot y Cernuda son apreciables otras divergencias aparte de las expuestas. Los contenidos orientalizantes están muy presentes en el primero y brillan por su ausencia en Cernuda. Éste, por otra parte, se dejaba llevar con frecuencia por sus venas sensualista e "historicista", en las antípodas de la poesía ascética y, por así decir, de circunstancias (o sincrónica, en palabras de su traductor al castellano José María Valverde)[19] de Eliot. Y aunque tanto uno como otro evidencian una acusada tendencia discursiva (incluso argumentativa en algunos casos, sin que ello les hiciera perder un ápice de elegancia e inspiración), la poética de Eliot posibilitaba un más variado inventario de registros, visible en técnicas como la del collage, y en el denominado “correlato objetivo”, en virtud del cual trataba de mostrar, plasmar de manera muy gráfica, determinadas imágenes o realidades a fin de suscitar en el lector la emoción y la idea elegidas.

Era, en resumen, esa original imaginería religiosa, esa entrecortada letanía penitencial, salpicada de irónica inteligencia, lo que potenciaba hasta el grado máximo sus visiones apabullantes del absurdo y el desarraigo espiritual tan característicos del mundo moderno.

Obra dramática

Los dramas de Eliot, la mayor parte en verso, incluyen Sweeney Agonista (1925), Asesinato en la catedral (1935), Reunión familiar (1939), El cóctel (1950), El secretario particular (1953) y El viejo estadista (1958). Asesinato en la catedral trata de la muerte del santo Tomás Becket (siglo XII). Eliot confesó la influencia, entre otros, de la obra del predicador del siglo XVII Lancelot Andrewes, sobre quien escribió un ensayo.

Sus dramas son mucho menos conocidos que su poesía, pero merece la pena recordar, por ejemplo, la versión de El cóctel en la que aparecía Sir Alec Guinness en el papel principal. La lectura de Asesinato en la catedral ha sido incluida durante muchos años en los planes de estudio de la Iglesia de Inglaterra.

Obra ensayística

Eliot fue representante destacado del llamado "new criticism" inglés, y uno de los grandes críticos de su tiempo.

Son muy conocidos sus trabajos: El arte de la poesía y el arte de la crítica (1933) y Criticar al crítico (1961).

Sus preocupaciones van desde la pedagogía de las lenguas clásicas (Los fines de la educación) hasta el comentario literario (sobre Dante, Poe, Valery, Ezra Pound, el verso libre, etc.) y la propia crítica literaria (Criticar al crítico).

Merece aquí la pena hacer mención de su concepto del objective correlative (correlato objetivo), que se basa en la idea de que el arte no debe ser una expresión personal, sino que debe funcionar a través de símbolos universales. Hay que buscar un objeto o grupo de objetos que sean capaces, por sí mismos, de evocar la emoción elegida por el poeta. Se le ha criticado su postura frecuentemente con pruebas en contra, incluso dentro de su propia obra poética, pruebas que de ningún modo empañan la validez de su teoría.

Reconocimientos

  • Order of Merit (otorgada por el rey Jorge VI (Reino Unido), 1948)
  • Premio Nobel de Literatura "por su contribución sobresaliente y pionera a la poesía moderna" (Estocolmo, 1948)
  • Officier de la Legión de Honor (Francia), 1951)
  • Premio Goethe (Hamburgo, 1955)
  • Medalla Dante (Florencia, 1959)
  • Commandeur de l'ordre des Arts et des Lettres (Francia, 1960)
  • Presidential Medal of Freedom (EE.UU., 1964)
  • 13 doctorados honoris causa (incluyendo Oxford, Cambridge, La Sorbona y Harvard).
  • Dos premios Tony póstumos (1983) por sus poemas usados en el musical Cats
  • El Eliot College de la Universidad de Kent, Inglaterra, recibió su nombre.
  • Conmemorado en distintas series de sellos postales.
  • Posee una estrella en el St. Louis Walk of Fame.

Bibliografía

Poesía

  • 1909-1917: Inventos de la liebre de marzo (recopilación de poesía juvenil)
  • 1917: Prufrock y otras observaciones
  • 1920: Poemas
  • 1922: La tierra baldía
  • 1925: Los hombres huecos
  • 1927-1954: Poemas de Ariel, incluye "El viaje de los Magos"
  • 1930: Miércoles de ceniza
  • 1931: Coriolano
  • 1939: El libro de los gatos habilidosos
  • 1939: "The Marching Song of the Pollicle Dogs" y "Billy M'Caw: The Remarkable Parrot", en The Queen's Book of the Red Cross
  • 1943: Cuatro cuartetos
  • (varias fechas) Poemas menores
  • (varias fechas) Versos ocasionales

Teatro

  • 1926: Sweeney Agonista, representado en 1934
  • 1934: The Rock
  • 1935: Asesinato en la catedral
  • 1939: The Family Reunion
  • 1949: The Cocktail Party
  • 1954: The Confidential Clerk
  • 1959: The Elder Statesman, representado en 1958

Ensayo

  • 1920: The Sacred Wood: Essays on Poetry and Criticism
  • 1920: The Second-Order Mind
  • 1920: Tradition and the individual talent
  • 1924: Homage to John Dryden
  • 1928: Shakespeare and the Stoicism of Seneca
  • 1928: For Lancelot Andrewes
  • 1929: Dante
  • 1917-1932: Selected Essays
  • 1933: The Use of Poetry and the Use of Criticism
  • 1934: After Strange Gods (1934)
  • 1934: Elizabethan Essays
  • 1936: Essays Ancient and Modern
  • 1940: The Idea of a Christian Society
  • 1948: Notes Towards the Definition of Culture
  • 1951: Poetry and Drama
  • 1954: The Three Voices of Poetry
  • 1957: On Poetry and Poets

Notas

  1. ↑ Hart Crane (1899-1932)
  2. ↑ Influences by Seamus Heaney
  3. ↑ Bob Dylan
  4. ↑ The Paris Review - The Art of Poetry No. 1. Consultado el 23/09/2008.
  5. ↑ Eliot, T. S.: Criticar al crítico y otros ensayos. Alianza Editorial. Madrid, 1967. Dep. legal M. 8.087-1967
  6. http://en.wikipedia.org/wiki/Tom_%26_Viv Artículo Wik. inglés.
  7. ↑ Eliot, T. S.: Poesías reunidas 1909-1962. Trad. José María Valverde. Alianza Editorial - Madrid, 1978. ISBN 84-206-3040-3 p. 27
  8. ↑ Valverde, José María: introducción a Poesías reunidas 1909-1962 de T. S. Eliot. Alianza Editorial. Madrid, 1978. ISBN 84-206-3040-3
  9. ↑ Eliot, T. S.: Poesías reunidas 1909-1962. Trad. José María Valverde. Alianza Editorial - Madrid, 1978. ISBN 84-206-3040-3 p. 84
  10. ↑ Eliot, T. S.: Criticar al crítico y otros ensayos. Alianza Editorial. Madrid, 1967. Dep. legal M. 8.087-1967
  11. ↑ Pujals, Esteban, ed. Cuatro cuartetos de T. S. Eliot. Ed. Cátedra, Madrid 1990. ISBN 84-376-0704-3
  12. ↑ Diario "La Jornada", México. Tomado de "The Independent", 28 de mayo de 2007
  13. ↑ Valverde, José María: introducción a Poesías reunidas 1909-1962 de T. S. Eliot. Alianza Editorial. Madrid, 1978. ISBN 84-206-3040-3
  14. ↑ Eliot, T. S.: Tradition and Individual Talent, dentro de "The Sacred Wood" (1920) Ensayo completo, en inglés.
  15. ↑ López García, Damaso, introducción a Inventos de la liebre de marzo, de T. S. Eliot. Ed. Visor. Madrid, 2001. ISBN 84-7522-982-4 p. 14
  16. ↑ Valverde, José María: op. cit.
  17. ↑ Paz, Octavio: La palabra edificante, dentro de Luis Cernuda, ed. Derek Harris. Ed. Taurus, Madrid 1977. ISBN 84-306-2103-2
  18. ↑ Cernuda, Luis. Obras completas, tomo II. R.B.A.-Ins. Cervantes, Barcelona 2006. ISBN 84-473-4929-2
  19. ↑ Valverde, José María: op. cit.
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