Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Martes 12 diciembre, 20:00 horas. Sede del Ateneo. Exposición de Modelismo a cargo
del ateneísta José Miguel Becerra.

Martes 12 diciembre, 20:30 horas. Sede del Ateneo. Queimada navideña.
Oficiante: el ateneísta Manuel Pérez Cortés.



FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo V Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.

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Málaga (de Ángeles Asensio)

De Ateneo de Córdoba
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Al igual que otras ciudades del Mediterráneo, Málaga fue conquistada por los fenicios que llegaron en el 770 a.c. atraídos por su riqueza en metales como plata, hierro y bronce. Curiosamente la llamaron MLK que significa factoría, (se supone que por factoría de pescado), y de ahí se comenzó a decir “Malaka” y más tarde Málaga. En el 570 a.c. llegaron los cartagineses liderados por Nabucodonosor, los romanos en el 218 a.c., que construyeron su teatro y el puerto, los germanos en el 411, visigodos el 622, y los árabes en el 711 para quedarse aquí durante ochocientos años dándole un gran auge comercial y de progreso, exportando los más diversos productos por el Mediterráneo y construyendo su muralla; finalmente Fernando el Católico, la conquista en una larga y dura batalla que se recuerda por la crueldad con la que trató a los vencidos en 1487. Hoy es una de las ciudades más prósperas de Andalucía, moderna y rica en historia, la privilegiada situación geográfica hace que goce de uno de los aeropuertos más activos de España, y su puerto comercial es de los más importantes de Europa. Por su atractivo y belleza cuenta con un fluido y continuo turismo.


Lugares de interés:

  • Alcazaba
  • Casa Picasso
  • Catedral
  • Castillo de Gibralfaro
  • Paseo marítimo "de la Farola"
  • Parque Retiro
  • Museo de Bellas Artes

Entre sus personajes más celebres están:


Gastronomía:

  • Espetones de sardina
  • Pastel de ensalada
  • y sus famosos vinos


Poemas que nos la recuerdan:

A Málaga de vacaciones, pasearse por la playa
y comer los boquerones pescados de madrugada.
Tiene un barrio musulmán cerquita de la Alcazaba,
que es el más antiguo barrio que se conserva en España.
Noches de discos y coplas, de movida, de jarana,
salir al anochecer y volver por la mañana.

Ángeles Asensio (Estrofa sacada de su poema “ANDALUCÍA”)


Poema a Málaga

A Málaga tampoco mi corazón olvida.
No apaga en mi ausencia la llama del amor.
¿Dónde están tus almenas, ¡Oh, Málaga querida!
Tus torres, azotes y excelso mirador?
Allí la copa llena de vino generoso
Hacia los puros astros mil veces elevé
y en la enramada verde, del céfiro amoroso
sobre mi frente, el plácido susurrar escuché"
......
Las ramas agitaba con un leve ruido
y doblándolas ora, o elevándolas ya,
prevenir parecía el seguro descuido
y advertimos si alguien nos venían a espiar.

Ibn Said


Si vas a los Jardines de Puerta Oscura, verás estos versos en una lápida

A mi ciudad de Málaga

Siempre te ven mis ojos, ciudad de mis días marinos.
Colgada del imponente monte, apenas detenida
en tu vertical caída a las ondas azules,
intermedia en los aires, como si una mano dichosa
te hubiera retenido, un momento de gloria, antes de hundirte
para siempre en las olas amantes.
Pero tú duras, nunca desciendes, y el mar suspira
o brama por tí, ciudad de mis días alegres,
ciudad madre y blanquísima donde viví y recuerdo,
angélica ciudad que, más alta que el mar, presides sus espumas.
Calles apenas, leves, musicales. Jardines
donde flores tropicales elevan sus juveniles palmas gruesas.
Palmas de luz que sobre las cabezas, aladas,
mecen el brillo de la brisa y suspenden
por un instante labios celestiales que cruzan
con destino a las islas remotísimas, mágicas,
que allá en el azul índigo, libertadas, navegan.
Allí también viví, allí, ciudad graciosa, ciudad honda.
Allí, donde los jóvenes resbalan sobre la piedra amable,
y donde las rutilantes paredes besan siempre
a quienes siempre cruzan, hervidores, en brillos.
Allí fui conducido por una mano materna.
Acaso una reja florida una guitarra triste
cantaba la súbita canción suspendida en el tiempo;
quieta la noche, más quieto el amante,
bajo la luna eterna que instantánea transcurre.
Un soplo de eternidad pudo destruirte,
ciudad prodigiosa, momento que en la mente de un Dios emergiste.
Los hombres por un sueño vivieron, no vivieron,
eternamente fúlgidos como un soplo divino.
Jardines, flores. Mar alentando como un brazo que anhela
a la ciudad voladora entre monte y abismo,
blanca en los aires, con calidad de pájaro suspenso
que nunca arriba. ¡Oh, ciudad no en la tierra!
Por aquella mano materna fui llevado ligero
por tus calles ingrávidas. Pie desnudo en el día.
Pie desnudo en la noche. Luna grande. Sol puro.
Allí el cielo eras tú, ciudad que en él morabas.
Ciudad que en él morabas con tus alas abiertas.

Vicente Aleixandre


La Malagueña

¡Qué bonitos ojos tienes
debajo de esas dos cejas,
debajo de esas dos cejas,
qué bonitos ojos tienes!
Ellos me quieren mirar,
pero si tu no los dejas,
pero si tu no los dejas,
ni siquiera parpadear.
Malagueña salerosa,
besar tus labios quisiera,
besar tus labios quisiera,
Malagueña salerosa.
Y decirte, niña hermosa,
eres linda y hechicera,
eres linda y hechicera,
como el candor de una rosa. (bis)
Si por pobre me desprecias,
yo te concedo razón,
yo te concedo razón
si por pobre me desprecias.
Yo no te ofrezco riquezas
te ofrezco mi corazón,
te ofrezco mi corazón
a cambio de mi pobreza.

Pedro Galindo y Elpidio Ramírez


Málaga

Desciendo a la frontera
del mar, al húmedo
corazón de la brisa
en cuyas lágrimas
hay una tenue evocación
de arenas profanadas,
perfil de sombra
en la amarga declinación
de sal antigua
en labios de la tarde,
una roja sanguina
en el crepúsculo
y en la memoria
que la Historia vindica.


Francisco Basallote (De su libro "LIBRETA DEL CAMINANTE")


Malagueña

La muerte
entra y sale
de la taberna.
Pasan los caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra.
Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina.
La muerte
entra y sale,
y sale y entra
la muerte
de la taberna.

Federico García Lorca


Al partir, un vaso de vino

"Del Málaga, que es púrpura encendida,
bebo un sorbo de luz y de esplendores,
y el vaso orlado de risueñas flores
te alargo con el alma conmovida.
Bebamos su fragancia apetecida
como una claridad de amores;
sus ráfagas son sueños seductores,
su jugo es el perfume de la vida.
Pongamos en el borde cristalino
nuestras bocas de amor y mieles llenas
como en un cáliz de licor divino.
Así se borren nuestras mutuas penas,
y del mismo cristal el mismo vino
cante el mismo sentir en nuestras venas"

Salvador Rueda


El nombre de Málaga

¿Quién ha inventado tu nombre
- Málaga, Málaga, Málaga -,
ingrávido como un vuelo
y lento como una barca?
Málaga, te balanceas
como una góndola, avanzas
con la vela de la ele
en el aire desplegada,
por las aguas de las aes,
sobre consonantes náufragas.
El dulce mar del idioma
te ve pasar desmayada
cítara, cántico, música.
pétalo de la palabra,
con un acento ortográfico
clavado sobre tus ancas
o erguido sobre tu sílaba
primera, como una lámpara.
Málaga, soplo, caricia,
susurro, piropo, dádiva.
Palabra con castañuelas
- Málaga, Málaga, Málaga –
que taconea al oído,
que guitarrea, que canta.
¿Qué enigmáticas razones
dan temblor de tibia ráfaga,
Málaga, a tus aes esdrújulas,
que como un batir de alas
desmelenan en el aire
su monótona asonancia
como un romance metido
en una sola palabra,
un romance de tres sílabas,
Málaga, Málaga, Málaga?

José López Ruiz

autora: Ángeles Asensio