Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Bases XXXIII Premio de Poesía Juan Bernier
Bases V Premio de Relato Rafael Mir
Bases VI Premio Agustín Gómez de Flamenco


Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2017
en el Real Círculo de la Amistad.






¡Ayúdanos! Comienza una página

Julio Romero de Torres

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Romero de Torres hacia 1900

Julio Romero de Torres, nacido en Córdoba el 9 de noviembre de 1874, está considerado como el más popular de los representantes del regionalismo pictórico andaluz y uno de los retratistas más cotizados de España e Hispanoamérica. Octavo hijo del matrimonio formado por Rafael Romero y Barros y Rosario de Torres Delgado, su padre, pintor realista, fue el creador y primer director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, donde vino al mundo y se crió Julio. Sus hermanos Rafael y Enrique también cultivaron la pintura y el segundo, además, fue riguroso historiador del arte. A los diez años, siguiendo los pasos de tres de sus hermanos, se matriculó en la Escuela Provincial de Bellas Artes, instalada en el propio museo. Su padre primero, y sus hermanos Rafael y Enrique después, se convertirán en los maestros del joven artista. Inicia su vida profesional como ilustrador, trabajando en prensa y revistas locales y nacionales, como la "Unión de Córdoba", "El Imparcial", "La Gran Vía". Después de viajar por Europa, obtiene en 1916 la plaza de profesor de ropaje de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, viviendo desde entonces entre Córdoba y Madrid. Aquejado de una enfermedad hepática, murió en Córdoba el 10 de mayo de 1930.

Dos etapas se dan básicamente en su pintura, la anterior a 1907, en la que sigue varios estilos desde el realismo al modernismo, y la posterior a esa fecha, con el estilo personal e invariable que le hizo famoso, sacado de un profundo estudio de Rafael y Leonardo, que le entusiasmaron a raíz de su viaje a Italia. En la producción de su primera época ocupan un lugar destacado los bellos paneles realizados en 1905 para el Círculo de la Amistad de Córdoba, que representan alegorías de las Artes y las Letras. En 1907 pinta Nuestra Señora de Andalucía, obra que inicia su estética de madurez y en la que puede verse su interés por la región y por los planteamientos historicistas. Presentada ésta a la Nacional de 1908, obtuvo sin embargo Medalla de Oro con otro de sus lienzos, Musa gitana. Volvió a cosechar galardones en 1911 en Barcelona, por El retablo del amor, y en Munich en 1913.

Protagonizó un sonado escándalo cuando el jurado de la Nacional le dejó sin medalla en 1912, promovido por la prensa y cierto grupo de intelectuales amigos. En desagravio se le fundió una medalla de oro y el Gobierno le concedió la Encomienda de la Orden de Alfonso XII. En la Exposición Nacional de 1915 se le reservó una sala especial y en 1929 representó a su ciudad en el Pabellón de Córdoba de la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Murió en su casa de Córdoba. Esencialmente retratista y virtuoso del ropaje, aunque se han visto en su obra esencias de lo andaluz, su obsesión monográfica la constituye Córdoba, representada de mil maneras en clave simbólica, y la figura femenina, que supo captar con acento morboso y enigmático.

Galería de imágenes

Retrato del pintor por Anselmo Miguel Nieto (1931)
Julio Romero de Torres.jpg
Billete de 1953
El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Alberto Villar Movellán.