Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Viernes, 10 de junio, 20:00 horas. Entrega de las Fiambreras de Plata 2022. Real Círculo de la Amistad, calle Alfonso XIII, nº 4.

Lunes, 13 de junio, 20:00 horas. Presentación del libro Homenaje al poeta Antonio Flores Herrera. (Varios autores). Presenta José Luis García Clavero. Sede del Ateneo.

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
VIII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

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Manuel González García

De Ateneo de Córdoba
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Manuel González García nace en El Garrobo (Sevilla) el 25 de febrero de 1877. Tras su paso por el Seminario hispalense fue ordenado por el arzobispo de Sevilla Marcelo Spínola. Su primer destino fue el de capellán del asilo de las Hermanitas de los Pobres de Sevilla y al pertenecer a la misma diócesis, fue párroco de San Pedro, en Huelva, y arcipreste de la comarca. En 1916 recibe el nombramiento de obispo auxiliar de Málaga, sede de la que tomaría la titularidad cuatro años más tarde.

Fundó el Instituto Religioso de Misioneras Eucarísticas y la Pía Unión de Marías y Discípulos de San Juan para el Sagrario Abandonado.

Manuel González sentía en sí la necesidad de desarrollar una nueva pastoral, avanzada para su época que quedó reflejada en su libro Lo que puede un cura hoy, publicado en 1910, traducido a varias lenguas y con gran incidencia tanto en España como Hispanoamérica. Otra destacada obra del obispo González es Partiendo el pan a los pequeñuelos, en la que utilizaba la pedagogía con expresiones netamente andaluzas. Escritor y apologista, Manuel González es autor de una treintena de libros entre los que destacan Mi comunión de María, Pedagogía de la Misa, Oremos en el Sagrario como se oraba en el Evangelio, Sembrando granitos de mostaza, etcétera.

Durante su pontificado en Málaga, sorprendió a la sociedad bienpensante con frecuentes visitas a los barrios más necesitados de la capitla, escuchando las necesidades de los propios habitantes. Esta popularidad entre los pobres no gustó al alto estamento del clero, sobre todo al nuncio Tedeschini. Fundó una revista, "Granito de arena" con el producto de cuya suscripción, así como de limosnas, se sostenían diversas escuelas, bibliotecas y talleres.

Con la proclamación de la II República, monseñor González iniciaría un camino de sinsabores y penalidades. El 11 de mayo de 1931 ardían en Málaga unos cuarenta edificios religiosos. Entre ellos estaba, precisamente, el palacio episcopal. El obispo pudo escapar, por una puerta falsa a la calle Fresca gracias a la colaboración de un abogado republicano, Alejandro Condel; un concejal socialista, Antonio Albolafio, y el camarero de un bar cercano. No podía seguir residiendo en Málaga, por mandato de la autoridad gubernativa, y se refugió en Gibraltar de donde pasó a Madrid para vivir allí cuatro años.

En 1935 le deniegan su dimisión total siendo destinado a una diócesis de inferior categoría como es la de Palencia y de la que ocuparía su mitra hasta 1940, falleciendo el 4 de enero en el sanatorio del Rosario, en Madrid, en donde ingresó para someterse a una operación quirúrgica que no llegó a efectuarse.

El 29 de abril de 2001 fue beatificado por Juan Pablo II en Roma.

El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Jesús Cabrera Jiménez.