Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


¡Ayúdanos! Edita en una página

María Cristina de Borbón

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Maria Cristina de Borbon-Dos Sicilias.jpg

María Cristina de Borbón-Dos Sicilias (Palermo, 27 de abril de 1806 – Sainte-Adresse, Francia, 22 de agosto de 1878), madre de Isabel II de España y cuarta mujer del rey de España Fernando VII, con quien se casó el 11 de diciembre de 1829. Fue hija de Francisco I (1777–1830), rey de las Dos Sicilias y de la infanta María Isabel de Borbón (1789–1848), hija del rey Carlos IV.

Regencia

Actuó como Regente durante la minoría de edad de su hija Isabel al morir su marido, el rey. Don Fernando VII falleció en 1833 cuando su hija Isabel tenía poco menos de tres años. María Cristina gobernó como regente hasta 1840, año en que se vio obligada a entregar la regencia al general Espartero. Durante su reinado hizo necesarias contribuciones sociales como el auxilio que necesitó la costa onubense en 1834 como consecuencia de un brote de cólera. Ese año, como agradecimiento, toma el nombre de la reina una localidad onubense, La Real Isla de la Higuerita, y pasa a llamarse Isla Cristina.

A la muerte de Fernando, la titularidad de la Corona se la disputó a su hija Isabel, el Infante Carlos, hermano del difunto rey, que atribuía su derecho a la Ley Sálica que, no obstante, había sido derogada expresamente por Carlos IV y ratificada la derogación por el propio Fernando VII. Este hecho dio lugar al inicio de la Primera Guerra Carlista en la que el Infante Carlos, al principio desde el exilio y después desde Navarra y el País Vasco, desarrolló una feroz campaña militar, siendo derrotado.

Poco después de la muerte de su esposo, se casó secretamente con el sargento Agustín Fernando Muñoz y Sánchez el 28 de diciembre de 1833, lo que le granjeó una buena parte de su impopularidad.

Exilio

Tras varios intentos fallidos de conciliar las tendencias políticas de liberales y moderados, hubo de entregar la regencia a Espartero y exiliarse, saliendo de España el 17 de octubre de 1840 en el vapor Mercurio. Desde Marsella lanzó una proclama a los españoles manifestando que su renuncia había sido forzada. Después se trasladó a Roma, donde obtuvo la bendición del Papa Gregorio XVI a su matrimonio morganático, para instalarse tres meses después en París financiada por Francisco I Conde de Luzárraga, una vez preparada, se rodeó de sus más fieles e intrigó contra el gobierno espartista, hasta que este fue derrocado y su hija Isabel II nombrada reina aún en minoría de edad.

En 1844 regresó a España y se instaló en Madrid, en un palacete desde donde trataba de controlar la política que desempeñaba su hija Isabel. Junto a su esposo inició negocios en España con el comercio de la sal y del ferrocarril, en los que participa también Narváez, de tal suerte que se llegaba a afirmar que no había proyecto industrial en el que la Reina madre no tuviera intereses. Esta situación derivó en una mayor impopularidad, avivada por el marido de Isabel II, hasta que fue nuevamente expulsada y retirada la pensión vitalicia que previamente le habían concedido las Cortes.

Permaneció en Francia el resto de su vida y sólo volvió a España cuando su nieto, Alfonso XII, ocupó el trono, si bien con la limitación de no poder instalar su residencia definitiva en el país. Tanto Isabel II como Alfonso XII mantuvieron malas relaciones con María Cristina por causa de su boda secreta. Murió en el exilio, siendo enterrada posteriormente en el Monasterio de El Escorial.

Descendencia

De su primer matrimonio, con el rey Fernando VII, tuvo dos hijas:

  • Isabel II (1830–1904), reina de España
  • La infanta Luisa Fernanda de Borbón (1832–1897).

De su segundo matrimonio, con Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, I Duque de Riánsares y I Marqués de San Agustín, tuvo ocho hijos, a los que la reina Isabel II concedió títulos nobiliarios entre 1847 y 1849:[1]

  • María Amparo Muñoz y de Borbón, Condesa de Vista Alegre (1834 - 1864)
  • María de los Milagros Muñoz y de Borbón, Marquesa de Castillejo (1835 - 1903)
  • Agustín Muñoz y de Borbón, Duque de Tarancón y Vizconde de Rostrollano (1837 - 1855)
  • Fernando Muñoz y de Borbón, Vizconde de la Alborada y Conde de Casa Muñoz; II Duque de Riánsares, II Duque de Tarancón y Vizconde de Rostrollano (1838 - 1910)
  • María Cristina Muñoz y de Borbón, Marquesa de la Isabela y Vizcondesa de la Dehesilla (1840 - 1921)
  • Juan Muñoz y de Borbón, Conde del Recuerdo y Vizconde de Villarrubio (1844 - 1863)
  • Antonio de Padua Muñoz y de Borbón (1842 - 1847)
  • José Muñoz y de Borbón, Conde de Gracia y Vizconde de la Arboleda (1846 - 1863)

Anecdotario

Dos pastores que trabajaban en un cortijo de la sierra de Segura escribieron una carta a la reina regente el 26 de abril de 1834, en la que le decían que "…lloraron la muerte de su amado rey, derramaron sus zaques y apalearon los perros en justo sentimiento de la horfandad en que quedaban.[2]

Referencias

  1. ↑ Zorrilla y González de Mendoza, Francisco Javier, Conde de las Lomas: Genealogía de la Casa de Borbón de España. Madrid, 1971, pp. 149-179.
  2. ↑ Panorama Español. Madrid, 1842. Tomo II. Pág. 153
El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.