Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

ATENCIÓN QUEDAN SUSPENDIDOS TODOS LOS ACTOS Y ACTIVIDADES PROGRAMADAS. SE COMUNICARÁ SU REINICIO.

II JORNADAS CULTURALES FLAMENCAS “EL TOTO” DEL ATENEO DE CÓRDOBA.APLAZADAS

Viernes 13 de marzo, las 19:30 horas: Concierto Trío ARCAMO:
Libertad Arce (piano). Juan Carlos Carrillo (flauta). Mariló Moreno (clarinete). Lugar: Real Círculo de la Amistad.APLAZADO

Lunes 16 de marzo, 19:30 horas. Ciclo POETAS EN EL ATENEO: recitará el poeta malagueño José Sarria.
Presenta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.APLAZADO

Jueves 19 de marzo. 19:30 en la sede del Ateneo. Conferencia de Pepe Carmona: "Preludios del toque en la Córdoba del siglo XIX".
Al cante: Lucía Leiva. A la guitarra: David Navarro.APLAZADO.

CONVOCADOS LOS PREMIOS LITERARIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

VIII Premio de Relato Rafael Mir.

XXXVI Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


¡Ayúdanos! Redacta un buen artículo

Ermita de la Virgen de Consolación

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar

La ermita de Consolación tiene su origen en los primeros tiempos de la Reconquista, cuando, Gahet, actual Belalcázar, fue conquistada por las tropas de Fernando III antes del 9 de septiembre de 1236. Su repoblación cristiana se emprendió a partir del último tercio del siglo XIII. Nada sabemos de quienes fueron sus alarifes o arquitectos ni los patrocinadores de su construcción.

D. Luis María Ramírez escribió, hacia el año 1840, lo siguiente:

“la actual ermita de Ntra. Sra. de Consolación fue iglesia de la aldea de Coslada, la cual existía aún en 1411. En lo antiguos se celebraba, el 8 de septiembre, una feria más en la fecha que se celebra solamente una velada, para lo que tiene alrededor de la iglesia portales en tres lados. El dicho día se hace una función costeada por la piedad de los fieles. Esta ermita es muy visitada por los vecinos de la villa y de Hinojosa, principalmente los sábados de marzo en que por tradición se ganan muchas indulgencias. En tiempos de necesidad por falta de lluvia y otras, es llevada la imagen de ésta Señora a la parroquial de Belalcázar donde se hacen rogativas. Su construcción y retablo denotan ser del siglo XIV ó XV.”

Información oral llegada hasta nuestros días, referente a las décadas de los años veinte y treinta del pasado siglo XX, nos dice que ésta romería, por aquellos años, solía ser más concurrida que la de la Alcantarilla. La gente acudía en familia desde los poblados campos del entorno. Se bailaban jotas acompañándose los cánticos con las palmas. Se ponían puestos de venta, siendo característicos los de melocotones que se cultivaban en las huertas, con vino y melocotón se invitaba a los conocidos y amistades.

Terminada la romería en la ermita, se trasladaban la fiesta y los bailes, ya por la noche, a la calle de la “Velá”, actualmente calle de Fray Juan de la Puebla, en el Marrubial.

En los años inmediatos a la posguerra, para homenajear a la Virgen en introducir esplendor al inicio de la feria y fiestas de Belalcázar, se implantó la costumbre de traer la tarde del 15 de agosto, la imagen de la Virgen de Consolación a la parroquia, en la que permanece hasta volver a su ermita el 8 de septiembre. Para este traslado se colocaron, distribuidas a lo largo del recorrido, cuatro mesas de piedra, en las que se pone la imagen mientras descansan los romeros.

Se mantiene la devoción de los sábados de marzo, durante los cuales se abre la ermita para quienes desean velar o acompañar a la virgen con rezos y cánticos hasta después de la misa de la tarde. También es costumbre actual, la invitación a un vaso de melocotón macerado con vino de pitarra que hace la cofradía a todo al que quiera acercarse.

Características de la ermita

Los estudios realizados nos dicen que, en la actualidad su aspecto general obedece más a una reforma de fines del siglo XV o principios del XVI en que se añade un ábside gótico cubierto por crucería simple y se levantan gruesas columnas o más bien pilares cilíndricos sobre basamentos de tipo gótico que sostienen una de las arquerías. También los arcos formeros, todos rebajados, deben proceder de esta reforma.

La iglesia es de tres naves con arcos muy rebajados. En su construcción actual hay aprovechados grandes pinares monolíticos, de sección cuadrada con toscos cimacios cuyo origen es posible que se remonte a la mayor antigüedad así como algunos muros y arcos de medio punto excesivamente encalados (para su apreciación) que pudieran proceder de la ermita levantada a raíz de la Reconquista. Los arcos que quedan sin encalar muestran su estructura, típicamente serrana, a base de dovelas de muy poca altura y mucha anchura.

A los pies como la ermita de la Alcantarilla tiene ventana en lugar de puerta. La puerta lateral (que da al norte) es de arco de medio punto y formada por el grandes piedras sin moldurar, con apariencia románica. La otra puerta lateral, que se abre al sur, es más baja y, en lugar de arco, lleva un dintel de finas molduras.

Su amplio tejado cubre la iglesia y los dos pórticos laterales, el tejado del pórtico está arrimado a hasta el hastial de los pies. Emergiendo de los tejados aparece la espadaña con campana, que se asienta sobre arco transversal que se alza, en el interior de la ermita a unos metros de ese hastial de los pies.

Llama la atención un pequeño pilar de refuerzo, de piedra pizarrosa aplicado a un cargadero de madera, que ha cedido, en el pórtico de los pies: procede de las tumbas que hay en el cementerio junto a la iglesia, cuyas sepulturas de losas de granito aún pueden verse por suelo.

Las dimensiones de la planta de la ermita de Consolación son las mismas que las Ermita de Nuestra Señora de Gracia de la Alcantarilla, presentando, exteriormente, una estampa similar por sus enormes faldones de tejados y pórtico que las rodea. Es un interesante ejemplo de ermita rural de peregrinación con indudable presencia de lo medieval. En la ermita de Consolación se reunieron el 23 de julio de 1472 los concejos de Belalcázar e Hinojosa para redactar unas ordenanzas que regularan el aprovechamiento de pastos.

Arreglos en la ermita desde la posguerra hasta final de siglo

El retablo del siglo XIV ó XV así como la imagen de Ntra. Sra. de Consolación que lo presidía, se destruyeron durante la guerra civil. Personas del pueblo que todavía los recuerdan por haberlos visto, nos dicen que el retablo era dorado de pan de oro y que la imagen era pequeña y estaba revestida. Había también una verja de hierro forjado que protegía el presbiterio y un púlpito.

Pasada guerra civil, se compró en el año 1942 una imagen de escayola de la Virgen de la Consolación, que costó 1200 pts. y se instaló en una hornacina lisa y encalada presidiendo el frontal de la pared del presbiterio.

En los años de 1960 se arreglaron algunos tejados de la ermita, se abrieron las dos ventanas laterales elevadas que dan luz al presbiterio y se sustituyeron en el pórtico norte los cargaderos de madera por viguetas de cemento. También se eliminó una viga de madera polícromada como la de los artesonados del Castillo o de Santa Clara, de la que pendía una lámpara.

En el año 1993 fue robada esa imagen de escayola y otros objetos, como una vinajeras de plata, candelabros y maceteros bronceados. Este mismo año se encargó la actual imagen de la Virgen, de madera tallada, al escultor franciscano Francisco Javier en su taller del convento de San Antonio en Sevilla.

Para acoger ésta nueva imagen de la Virgen de Consolación se construyó la actual hornacina bordeada de piedras de granito con la arista biselada en cuyo marco sobrepasan en altura los sillares de imposta y clave, como en forma de cruz. La repisa de la hornacina sobresale de la pared en forma de concha con estrías exteriores. Al mismo tiempo se sustituyó la precaria mesa de altar por la actual, compuesta de dos piezas de granito: tablero y pie.

Con ocasión de estas obras, al tratar de reparar unos desconchones en el frontal de la capilla, desde antiguo llamada de la Purísima, se descubrieron bajo la gruesa capa de encalado, unas pinturas góticas polícromadas. El cuadro ocupa todo el frontal y está representado por tres personas adultas de piel y un niño agachado. Su colorido está deteriorado pero el dibujo se conserva en buen estado.

Tanto el proyecto como la ejecución de estas obras se debe al Hermano Mayor de la Cofradía y experto maestro albañil, Dionisio Núñez Hidalgo. Muchas de las piezas de granito empleadas han sido donadas y a veces labradas desinteresadamente por los canteros del pueblo. En el presente año 2002 deja su cargo tras 27 años de abnegada y desinteresada labor en favor de la conservación del recinto sagrado y favoreciendo tanto las tradiciones de la religiosidad popular como las festivas. Labor que se verá continuada y acrecentada por el Hermano Mayor que sustituye Manuel García Medina.

El presente artículo aporta material procedente de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia Creative Commons-Atribución-Compartir Igual 3.0 (CC-BY-SA) o la licencia GFDL.