Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Miercoles, 20 febrero, 19:30 horas. Homenaje a Antonio Machado con motivo del 80 aniversario de su fallecimiento. Introducción y lectura de poemas. Sede nueva del Ateneo en Calle Rodríguez Sánchez, 7 (Hermandades del Trabajo).

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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Juan Talavera y Heredia

De Ateneo de Córdoba
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Juan Talavera y Heredia nació en Sevilla el 29 de diciembre de 1880 y murió en la misma ciudad el 13 de diciembre de 1960. Su padre, Juan Talavera y de la Vega, fue prestigioso arquitecto al servicio de los duques de Montpensier y autor de interesantes proyectos para la capital hispalense. Su Carmen Heredia Yuste pertenecía a una acomodada familia de Écija, de raza gitana. Hizo los primeros estudios con los padres Escolapios, a los que estuvo muy ligado a lo largo de su vida. Cursó la carrera en la Escuela de Arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, obteniendo el título en 1909. De entonces viene su amistad con otros arquitectos importantes, en especial con José Espiau y Javier de Luque.

Comenzó su actividad trabajando en el estudio de Aníbal González, el más ilustre de los arquitectos regionalistas. Casó en 1910 con su prima Felisa Sánchez-Pijuán, hija de su padrino, que era también secretario del Ayuntamiento de Sevilla. Gracias a ello y a otras influencias políticas pudo entrar como ayudante del arquitecto municipal en ese mismo año y en 1913 se consolidó como arquitecto titular del Ayuntamiento de Sevilla. En este cargo desempeñó una labor ingente hasta su definitiva jubilación en 1943. Aquejado de fuertes depresiones, pasó una temporada de retiro en la localidad gaditana de Puerto Real, lo que dio lugar a su colaboración con el Ayuntamiento de Cádiz entre 1925 y 1928, reflejada en obras como la Alameda de Apodaca o la reforma del Mercado de la Libertad.

A su actividad municipal se debe el proyecto de Plan de Ensanche de Sevilla, de 1917, que no se llevó a efecto. Pero, sobre todo, esta ciudad le debe hermosos jardines, como los de Murillo y Catalina de Ribera, la urbanización del barrio de Santa Cruz, con sus plazas emblemáticas, como la que lleva este nombre y la de Doña Elvira, y un sinfín de edificios repartidos por sus calles. En estos últimos desarrolla su estética regionalista, que aporta dos líneas fundamentales dentro del regionalismo neobarroco, la que se basa en el barroco de la ciudad y la que se inspira en la arquitectura de los cortijos y haciendas de olivar. Entre las primeras destaca la central de la Compañía Telefónica en la plaza Nueva (1925-1928); entre las segundas, el desaparecido Pabellón de la Agricultura en la Exposición Iberoamericana de 1929, el Hotel Oromana en Alcalá de Guadaira y el Colegio Mayor Santa María del Buen Aire en Castilleja de Guzmán, ambas localidades sevillanas.

Esta segunda línea estética se perpetuó en la obra de sus discípulos Antonio Delgado Roig y Alberto Balbontín de Orta, configurándose así los códigos del neorregionalismo andalucista, cuya vigencia todavía se percibe en arquitecturas de turismo y recreo. Fue académico de la Real de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, desde 1920, conservador de las ruinas de Itálica, miembro de la comisión provincial de Monumentos Históricos y Artísticos. Reunió en su casa una tertulia a la que acudían literatos y artistas, como Santiago Montoto, Joaquín Romero Murube y Gustavo Bacarisas. Viudo en 1937, contrajo nuevas nupcias con Luisa Zunón, su delineante, de la que enviudó a su vez en 1951, recluyéndose poco después en el colegio Sevillano de los Escolapios, donde le sorprendió la muerte en 1960.

Galería

Villa Enrique y Villa Pilar, en Avenida de la Palmera números 27 y 29 de Sevilla, construcción de 1922-1923.
El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Alberto Villar Movellán.