Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

ATENCIÓN QUEDAN SUSPENDIDOS TODOS LOS ACTOS Y ACTIVIDADES PROGRAMADAS. SE COMUNICARÁ SU REINICIO.

II JORNADAS CULTURALES FLAMENCAS “EL TOTO” DEL ATENEO DE CÓRDOBA.APLAZADAS

Viernes 13 de marzo, las 19:30 horas: Concierto Trío ARCAMO:
Libertad Arce (piano). Juan Carlos Carrillo (flauta). Mariló Moreno (clarinete). Lugar: Real Círculo de la Amistad.APLAZADO

Lunes 16 de marzo, 19:30 horas. Ciclo POETAS EN EL ATENEO: recitará el poeta malagueño José Sarria.
Presenta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.APLAZADO

Jueves 19 de marzo. 19:30 en la sede del Ateneo. Conferencia de Pepe Carmona: "Preludios del toque en la Córdoba del siglo XIX".
Al cante: Lucía Leiva. A la guitarra: David Navarro.APLAZADO.

CONVOCADOS LOS PREMIOS LITERARIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

VIII Premio de Relato Rafael Mir.

XXXVI Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


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Otto Klemperer

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Otto Klemperer (Breslau, llamada actualmente Wrocław, Polonia, 14 de mayo de 1885 - Zúrich, 6 de julio de 1973) fue un director de orquesta alemán.

Biografía

Fue discípulo de Gustav Mahler en Viena y tomó lecciones de composición de Arnold Schönberg en Berlín y, durante la Segunda Guerra Mundial, en los Estados Unidos. Era primo del escritor y filólogo Victor Klemperer.

Entre 1910 y 1927 fue director en varios teatros de ópera de Alemania (Hamburgo, Estrasburgo, Colonia, Wiesbaden). En 1927 fue nombrado director titular de la Ópera Kroll de Berlín, puesto en el que adquirió reputación como intérprete de la música de vanguardia de su tiempo, en especial de las obras de su maestro Schönberg, Paul Hindemith, Kurt Weill, Franz Schreker o Ernst Krenek. En aquella época coincidió en Berlín con directores de la talla de Erich Kleiber y Bruno Walter, que dirigían los otros dos teatros de ópera de la ciudad, y Wilhelm Furtwängler, director de la Filarmónica. Permaneció en el puesto hasta 1931. En 1933 tuvo que huir de Alemania por el acoso del régimen nazi que le reprochaba su origen judío, aunque estuviera bautizado, refugiándose en los Estados Unidos.

En América alcanzó el puesto de director titular en la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, donde se hizo conocido por sus interpretaciones del repertorio alemán (particularmente Beethoven y Brahms). En 1939, tras sufrir una operación por un tumor cerebral, sufrió diversos trastornos depresivos, y tuvo que dejar la titularidad de la orquesta tras diversos incidentes, que provocaron que ninguna otra orquesta norteamericana le ofreciera un puesto estable.

Tras la guerra, el mundo musical alemán era aprensivo a concederle la dirección de sus grandes orquestas, por lo que continuó su carrera como director en la ópera de Budapest (1947 - 1950), y después se convirtió en director itinerante, dirigiendo en Dinamarca, Canadá, Holanda y, en Alemania, particularmente en la Radio de Colonia. Después, en Londres, Walter Legge le ofreció un contrato discográfico con EMI. A finales de los años 50, tras la muerte de sus contemporáneos Furtwängler, Toscanini, Erich Kleiber, Mengelberg y Bruno Walter, llegó a convertirse en uno de los directores más prestigioso y respetados del mundo. En esta época, Walter Legge hace que el nombre de Klemperer sea reconocido mundialmente gracias a sus grabaciones discográficas con la Orquesta Philharmonia de Londres, de la que pasó a ser director titular en 1959, tras la marcha de Herbert von Karajan. A finales de los años 60, una serie de conciertos triunfales en Viena y Múnich señalan su aparente reconciliación con el mundo cultural germánico, del que siempre fue un gran defensor. En Londres, Klemperer dirigió a menudo en la Royal Opera House, donde en ocasiones se hizo cargo también de la dirección de escena. Se recuerdan sus interpretaciones de Lohengrin, Fidelio, El holandés errante y La flauta mágica.

Marcado por la amarga experiencia del exilio, Otto Klemperer abandona a partir de 1945 el repertorio moderno (a excepción de la música de Gustav Mahler) y se consagra al gran repertorio austrogermánico del Clasicismo y Romanticismo. Es difícil encontrar en su discografía oficial interpretaciones de obras escritas después de 1918. Los tempi de sus versiones muestran a veces una lentitud que quizá pueda sorprender si se piensa que en su juventud Klemperer había sido un director fogoso y amante de la vanguardia. Esta evolución de estilo y de repertorio es similar a la que más tarde experimentarán Sergiu Celibidache y Günter Wand.

Repertorio

Klemperer grabó para EMI y para Hungaroton interpretaciones de una extraordinaria intensidad y poder: Beethoven, Bruckner, Bach, Mahler, Mozart, Haydn, Brahms y Wagner son algunos de sus compositores favoritos. Está considerado unánimemente como uno de los mejores directores de la historia y sus registros de Das Lied von der Erde de Mahler, Fidelio de Beethoven, El holandés errante de Wagner y Un Réquiem alemán (Brahms) referenciales.

Personalidad

Era conocido por su fuerte carácter y también por su humor ácido. Pese a haber sufrido varios infartos, continuó dirigiendo hasta una edad muy avanzada, con la mitad del rostro paralizado.

Klemperer compositor

Escribió sinfonías de inspiración malheriana, ninguna de las cuales forma parte hoy en día del repertorio habitual de las orquestas. Klemperer grabó su propia Sinfonía nº 2 junto con la Sinfonía nº 7 de Mahler.

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