Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

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Pablo Picasso

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Pablo Ruiz Picasso. (Málaga, 25 de octubre de 1881 - Mougins, Francia, 8 de abril de 1973). Era hijo de María Picasso López y del profesor de dibujo José Ruiz Blasco, lo que supuso para la familia diversos cambios de residencia. Estudió en las Escuelas de Bellas Artes de La Coruña, Madrid y Barcelona, y allí conecta con los artistas que se reunían en Els Quatre Gats, especialmente Ramón Casas, Utrillo y Nonell. En 1900 realizó su primera exposición de retratos y hace un viaje a París, denotando entonces sus obras ciertos influjos de Toulouse Lautrec. En 1901 volverá a París, exponiendo con Iturrino.

Regresa a Barcelona cada vez que se le acaba el dinero y en su pintura se inician los temas de miseria y dolor que caracterizan su Etapa Azul. Tres años después, en 1904, se instala definitivamente en París, mostrando ahora su pintura una evolución hacia los temas circenses, que conocemos como Etapa Rosa. A partir de 1906 se muestra interesado por el arte primitivo, por el mundo clásico y por el estudio de los volúmenes, quedando plasmados sus tanteos en la célebre composición de Las señoritas de Aviñón (1907), obra que marca un nuevo rumbo que acabará en el Cubismo, uno de los movimientos más significativos y trascendentales del arte de vanguardia. Se asocia entonces con el pintor Georges Braque, y ambos se dedican a experimentar este nuevo modo de hacer arte, en una fase llamada cubismo analítico.

En 1912 dará un paso más en la evolución del concepto de espacio y forma con la obra Bodegón con asiento de rejilla, en el que por primera vez recurre al collage como medio de recuperar el contacto con la realidad visual, al tiempo que se enriquece el colorido de sus composiciones. En 1917 inició un fructífero periodo de colaboración con Diaghilev y los ballets rusos, para los que diseñó decorados y vestuario; su obra se llena de mediterraneísmo en el marco de su segunda etapa clásica. A fines de los años veinte y en la década siguiente Picasso se acercará a la estética surrealista y dedicará sus afanes a la realización de obras escultóricas en compañía de Julio González. La Guerra Civil influyó profundamente en su obra, que se vuelve ahora sombría y pesimista, según se aprecia en la monumental composición del Guernica, que formó parte del pabellón español de la Exposición Universal de París de 1937.

A mediados de la década de 1940 se siente atraído por el empleo de la cerámica, que desde entonces va a ocupar un destacado lugar en la producción del artista. Igualmente experimentó con la escultura a lo largo de su vida, dando obras de singular creatividad, desde las tempranas cabezas de Fernando Olivier hasta la serie de las Bañistas. Destacan el Vaso de Ajenjo, la serie de Boisgeloup, la Cabeza de toro, la Cabra y Babuino con su cría.

Hacia 1955 se instala en Cannes y luego, en 1961, se trasladará de modo definitivo a Mougins, donde murió el 8 de abril de 1973. En sus últimos años ataca una serie de temas en los que recrea las obras de los grandes maestros, siendo célebres sus versiones de las Meninas velazqueñas.

En 1985 se inauguró el Museo Picasso de París, formado con más de cuatrocientas obras entregadas al Estado francés en concepto de derechos de sucesión. En 1990 la colección se incrementó con el legado de Jacqueline Picasso. Existe en Barcelona otro museo dedicado al pintor que se formó a partir del legado hecho a la ciudad por el que fuera su amigo y secretario J. Sabartés.

Gernica (1937). Biografías y Vidas.

Fuente

Cronología

Les demoiselles d'Avignon (1907). Biografías y Vidas.
  • 1881 Nace en Málaga.
  • 1895 Se traslada con su familia a Barcelona.
  • 1898 Primera exposición individual en Els Quatre Gats, en Barcelona.
  • 1900 Primer viaje a París.
  • 1901 Inicia el período azul, denominado así por el predominio de los tonos azules y caracterizado por su temática de signo pesimista: la miseria humana y la marginación se representan con figuras ligeramente alargadas.
  • 1904 Se instala definitivamente en París. Inicia el período rosa, más vital, en que predomina la temática cirquense.
  • 1907 Pinta Les demoiselles d'Avignon, de tan revolucionaria concepción que el cuadro es rechazado incluso por pintores y críticos vanguardistas.
  • 1908 Primeros cuadros cubistas.
  • 1912 Primeros Papiers collés o collages.
  • 1925 Aunque nunca se adhirió al Movimiento surrealista, se advierten los primeros indicios de la influencia de esta corriente en sus obras.
  • 1931 Trabaja en sus primeras esculturas.
  • 1937 Pinta el Guernica, mural inspirado en el bombardeo de esta ciudad vasca, para cuya realización esbozó más de 60 croquis preparatorios.
  • 1944 Se afilia al Partido Comunista Francés.
  • 1946 Comienza una etapa dedicada a la cerámica.
  • 1958 Pinta el mural La caída de Ícaro para el edificio de la Unesco, en París.
  • 1961 Se instala en Mougins.
  • 1973 Muere en Mougins.

Su obra

Tres músicos (1923).Biografías y Vidas.

En el pintor español Pablo Picasso se resumen todos los cambios y las significaciones simbólicas, científicas y sociales del arte pictórico del siglo XX. Es la clave de la pintura y aun en general del arte de nuestra época. Son evidentes sus aportaciones morfológicas, la revolución de las formas en su obra, pero más significativa resulta su relación con la sociedad y la época en que vivió. En el primer aspecto, es la figura representativa del cubismo; en el segundo, una de las cumbres del expresionismo, si bien nunca figurará entre sus grupos y actuará de forma autónoma.

Su evolución estilística y temática dibuja un apasionante itinerario, en el que asombra la diversidad de registros, las múltiples posibilidades que el lenguaje pictórico tiene para retratar a la sociedad o los problemas de una época.

Etapas azul y rosa

Sus primeras etapas corresponden al figurativismo. En la denominada época azul domina un sentimiento patético, expresado con una monocromía que posiblemente se inspiró en ideas debatidas en la tertulia modernista barcelonesa de Els Quatre Gats. Instalado en París, se inclinó decididamente por la monocromía azul para destacar la melodía de las líneas en un muestrario de personajes dolientes. El Picasso de veinte años parece conmovido por el sufrimiento y retrata un mundo de mendigos y ciegos de cuerpos escuálidos y cabezas vencidas.

En la siguiente etapa, la época rosa, combina poco a poco los tonos más amables para plasmar el mundo del circo con sus juglares y saltimbanquis. Si se compara La comida frugal de la época azul con los retratos o escenas de circo correspondientes a la época rosa, se percibe, más allá de las diferencias entre la tristeza compasiva y una cierta serenidad aceptada, la profundización en la observación del hombre y los ambientes sociales. Su vida en el "Bateau Lavoir" parisino tuvo la misma intensidad que la de los cenáculos modernistas barceloneses, y esas vivencias se llevaron a la tela.

El cubismo

Autorretrato (1906).Biografías y Vidas.

Picasso pasaría en pocos años de las formas expresivas al nivel de las formas simbólicas. La revolución se inició con Les demoiselles d'Avignon (1907), manifiesto del arte del siglo XX, cuya gestación exigió a Picasso un trabajo de meses. Varios cuadernos de apuntes y cambios en las figuras y la composición desembocaron en el grupo de mujeres, donde la corporeidad humana y los rostros se intensificaron mediante deformaciones.

La influencia del arte africano y la herencia del arte ibérico llevaron a Picasso a ensayar esta nueva anatomía llena de presagios terribles, como si buceara en niveles todavía no explorados de la realidad humana. Era el manifiesto del cubismo, corriente que ocuparía la actividad del pintor durante una decena de años, aunque sus conquistas geométricas reaparecerían en toda la producción posterior.

Clasicismo, surrealismo, expresionismo

El drama de las figuras cubistas sintonizaba perfectamente con los desastres de la guerra. Al finalizar la contienda, Picasso, sin abandonar el cubismo (como se percibe en Tres músicos del Museo Metropolitano de Nueva York, de 1923), inicia la etapa denominada clasicista, caracterizada por la representación del movimiento en los decorados para los ballets rusos de Diágilev.

Hacia 1925 cambió la temática y algunos autores hablan de fase surrealista. En efecto, en algunas obras parece aproximarse a los ensayos de representación onírica. Pero a su pupila analítica no se le ocultaban los fenómenos amenazadores, entre ellos el ascenso de los fascismos, y por otra parte sabía que gran parte de los habitantes de las urbes vivía en ambientes degradados. Para expresar las vivencias de miedo o inseguridad hacia el futuro inicia las deformaciones que caracterizarán al expresionismo. Es el período de las metamorfosis, basadas primero en curvas y en elipses calmantes, luego en ángulos y trazos enérgicos que traducen un espíritu atormentado.

El clímax de tensión expresionista se alcanzará durante la Guerra Civil Española. El Guernica es, más que una escena concreta, un símbolo, en el que se renuncia al color y se reduce la gama cromática a una especie de grisalla. Las llamas, el guerrero muerto con la flor en la mano, el caballo herido, son símbolos del dolor de la guerra. Las figuras crispadas expresan el dolor como un alarido. Y un grito, más que una palabra articulada, viene a ser esta obra testimonio.

Durante la Segunda Guerra Mundial insiste en temas dramáticos, como Cráneo de buey (1942), donde se unen el dolor de la guerra en la Francia ocupada y el que el artista siente por la muerte de su amigo, el escultor Julio González. Tras la guerra se inicia un período de calma en el arte picassiano. Es el momento de las palomas y los balcones abiertos hacia el azul del Mediterráneo. Aunque la guerra de Corea ponga un paréntesis a estas visiones idílicas con nuevos testimonios sobre la crueldad y el sufrimiento.

A la altura de las circunstancias

Es clara la dimensión histórica en la obra del gran pintor español; porque su objetivo no se cifró en la búsqueda de la belleza sino en testificar y aclarar los grandes procesos sociales. Así lo manifestó en una ocasión: "el artista trabaja sobre sí mismo y su tiempo, trabaja para dar claridad ante su conciencia y sus contemporáneos de sí mismo y de su tiempo". La forma armoniosa de otros siglos del arte reflejaba una concepción armónica del hombre; la forma desgarrada de Picasso traduce el sufrimiento del hombre de nuestro tiempo.

En medio de sus símbolos y sus renovaciones incesantes es posible detectar una constante, la sensibilidad por la época, reflejada en la alternancia de períodos plácidos y dramáticos. Pero en todo momento mantuvo Picasso viva su obsesión dolorosa por el hombre que sufre. Desde los ciegos azules hasta los gritos de los cuadros expresionistas es constante la meditación compasiva del artista sobre sus contemporáneos.

Fuente

El contenido de esta biografía incorpora material del libro Los andaluces del siglo XX de la colección Arca del Ateneo, escrita por Alberto Villar Movellán.