Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

13 de noviembre, miércoles. III SEMANA LITERARIA DEL ATENEO: Presentación Libro Homenaje a Soledad Zurera. Sede del Ateneo 20:00 horas.
14 de noviembre. Exposición de dibujos ANIMALES DE ENCAJE, de Elena Jiménez Pérez de Algaba. Sede del Ateneo. 19:30 horas.
19 de noviembre, martes. III SEMANA LITERARIA DEL ATENEO: Conferencia de Antonio Rodríguez Almodóvar:
“LA RECUPERACIÓN DE LOS CUENTOS POPULARES. TEORÍA DEL ARQUETIPO”. Sede del Ateneo 19:30 horas.
21 de noviembre, martes. III SEMANA LITERARIA DEL ATENEO: Presentación del libro “Siempre es demasiado (Evocación de María Zambrano)” de Mari Cruz Garrido. Presenta: Soledad Zurera. Sede Ateneo 19:30 horas.
27 de noviembre, miércoles. Tertulia poética.
28 de noviembre, jueves. Mesa redonda: “Asamblea de Córdoba, un siglo” en el Ateneo. Participantes: Isidoro Moreno, Pura Sánchez, AM Ramírez Ramos y Miguel Santiago. Sede del Ateneo 19:30 horas.
2 de diciembre, martes. Ciclo Poetas en el Ateneo. Interviene el poeta malagueño José Sarria. Presenta: Manuel Gahete. Sede Ateneo 19:30 horas.
11 de diciembre, miércoles. Tertulia poética. Sede Ateneo 19:00 horas.
12 de diciembre: Reunión Junta directiva. Sede Ateneo 18:30 horas.
12 de diciembre, jueves. Queimada navideña. Sede Ateneo 20:00 horas.

VII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo del XXXV Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo del VII Premio de Relato Rafael Mir.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


¡Ayúdanos! Amplía artículos

Valle del Guadiato

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Valle del guadiato.png

Valle del Guadiato o Sierra del Guadiato. Genéricamente se conoce por sierra la ancha zona de provincia que se extiende al norte del Guadalquivir, cuya superficie comprende los dos tercios de la provincia. La sierra cordobesa marca la transición de Andalucía a Extremadura y Castilla. Es zona menos extrovertida que la campiña y más concentrada sobre sí misma; más austera y apegada a costumbres y tradiciones. Es más pobre agrícolamente, pues su accidentada superficie está formada, fundamentalmente, por pizarras paleozoicas, granitos y salieras o altiplanicies cubiertas de arenas graníticas; pero en compensación tiene potencialidad ganadera y minera, aunque no desarrollada a fondo. En el paisaje serreño reina la encina, nutricia antaño de piaras de cerdos en régimen de montanera, venidos a menos desde los estragos de la peste porcina.

Díaz del Moral, que vincula geológicamente a la sierra con Extremadura y no con Andalucía, afirma que “está constituida por restos de la cordillera herciniana, entre cuyos pliegues arrasados se deslizan, por valles estrechos y profundos, arrumbados generalmente del noroeste al sureste, numerosos arroyos y riachuelos, que se convierten a las pocas horas de lluvia en torrentes invadeables, y quedan reducidos a cauces secos e insalubres charcas en los meses calurosos”.

Como dice Ricardo Molina, “en nuestra sierra a la naturaleza se la puede tutear”, de forma que el hombre serreño “se siente acompañado por la naturaleza y no aplastado por ella”. Este hombre fue visto por Díaz del Moral, a través de los ganaderos y guardas de su tiempo como “moreno, enjuto de cuerpo, ágil y fuerte, valiente y astuto, no siente la pereza, concentrado, poco imaginativo, rudo e inculto. Presta instintiva adhesión a lo tradicional; la religión echó en su vida sentimental raíces más hondas que en la del campiñés; pronuncia el castellano como los extremeños o los manchegos: los embutidos o tasajos de cerdo constituyen parte principal de su alimentación”. Radiografía de un carácter que sigue vigente en gran parte si suprimimos esa triste referencia a una incultura hoy superada.

Para recorrer la sierra la desdoblaremos en dos itinerarios. Para el primero, que hemos dado en llamar “la sierra del Guadiato”, nos servirá de guía caminera la carretera N-432, de Córdoba a Badajoz, que surca en cóncavo arco el cuadrante noroeste de la provincia, bordeando en gran parte el valle el Guadiato que, tras una incursión inicial en el valle del Guadalbarbo para ir al encuentro del escondido Obejo, nos llevará o nos aproximará, sucesivamente, a Villaviciosa, Villaharta, Espiel, Villanueva del Rey, Belmez, Peñarroya-Pueblonuevo –capital de la cuenca carbonífera- y Fuente Obejuna, con su imperio de aldeas. El segundo itinerario, que abordaremos más adelante, corresponderá a la sierra del nordeste, que coincide con el Valle de Los Pedroches.

Refiriéndose al paisaje cordobés, su infatigable catador Ricardo Molina afirmó que “la mayor variedad y el máximo de matices corresponde a la sierra y, dentro de ésta, a la cuenca del Guadiato”, vasallo del Guadalquivir, que desciende paralelo a la N-432 desde Fuente Obejuna hasta Villaharta, donde hace un quiebro para bajar a la búsqueda del río grande por Almodóvar, remansando sus aguas sucesivamente a lo largo del curso en los embalses de Sierra Boyera –que apagó la sed de la sierra-, Puente Nuevo y La Breña.

Vista hacia el sur desde el castillo de Belmez.

Los municipios que forman parte de la comarca son:

Véase

Fuente