Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Lunes, 10 de enero, 19:30 horas, Conferencia Despoblación y reto demográfico en la España vacía, a cargo del ateneísta EDUARDO MOYANO ESTRADA. Sede del Ateneo.
Jueves, 13 de enero, 20:00 horas, presentación de los libros Letra de vuelta, de José Félix Olalla y Las estaciones, de Antonio Varo Baena. Sede del Ateneo.
Jueves, 20 de enero, 19:00 horas, presentación del libro El secreto tras los susurros, de Antonio Fernández Aguilar. Sede del Ateneo.
Viernes, 21 de enero, 17:30 horas. Convocatorias Asambleas ordinaria y extraordinaria. Sede del Ateneo.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
IX Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVII Premio de Poesía Juan Bernier.
VIII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2020 y Extraordinarias 2021, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Inserta un vídeo

Antonio el de Bilbao

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Antonio el de Bilbao.jpg

Antonio Vidal, bailaor de mucha grandeza, conocido en el mundo entero con el nombre artístico de Antonio el de Bilbao, originado por su juventud vivida en Bilbao. Nació en Sevilla, siglo XIX, y murió en Buenos Aires (Argentina), siglo XX. Hijo del guitarrista y bailarín Niño de la Feria. Discípulo de el Jorobado y Miracielos. Maestro de Vicente Escudero y María Medina, entre otras figuras del baile. Se inició en Bilbao, aunque en 1890 actuó brevemente en el café Romero de Madrid.

Su presentación en el café de la Marina madrileño, en 1906, lo ha relatado así Ramón Montoya: "fue una noche de esas memorables en el café de la Marina, después de actuar varios artistas, y respondiendo a los jaleos de varios amigos, apareció en el tabladillo Antonio y me pidió la compañía. La impresión que se traducía de su físico y su indumentaria no dejaba adivinar el bailarín inmenso que había en él. Iba metido debajo de una boina que traducía su origen vasco, ya que lo haría por alegrías. Lo miré y pensé que eso era una broma y resolví tocar entonces del mismo modo, pero el hombre reaccionó y me dijo convencido de sí mismo: ¡No, toque usted bien, que yo sé bailar! Y en efecto, el hombre sabía lo que hacía hasta el punto que esa noche acabó con los bailaores, con los tocaores y con el público. Y como sería la impresión que produjo, que el dueño del café vino de inmediato a imponerme que debía contratarlo, por cuanto esa facultad estaba reservada al tocador oficial de la casa, que entonces era yo. Le pregunté el precio que quería ganar y me respondió: 12 pesetas; que a la sazón era un buen salario; pero si pidiera 50 lo mismo se las hubieran dado. Lo único que puedo decir de Antonio de Bilbao es que poco tiempo después era el amo del café de la Marina y que su nombre circuló por toda España en tono consagratorio".

En 1914 bajo el nombre de El Embrujo de Sevilla, se presentó en el teatro Alhambra, de Londres, un espectáculo en el que tomó parte Antonio el de Bilbao, en compañía de La Argentina, La Malagueñita, Realito y Faíco, entre otros destacados artistas. El guitarrista Amalio Cuenca le presentó en París, en su Colmao La Feria, donde obtuvo gran éxito y de éste pasó al cabaret La Rata Muerta de Pigalle, donde hizo célebre su interpretación de la Corrida, de Valverde, coreografía que después bailó La Argentina. Tras su triunfo en París regresó a Sevilla, trabajando en El Café Novedades y en otros locales. En 1917 estuvo actuando en La Habana, en 1923 el empresario Eulogio Velasco le contrató para sus revistas, en unión de Adriana Carreras y Las Verdiales, recorriendo distintos puntos de España y del extranjero, finalizando en Argentina su vida artística, dedicado a la enseñanza de su arte.

Se cuenta que vio en el teatro de la zarzuela un ballet ruso, e interpretó, al día siguiente sus bailes por bulerías. Vicente Escudero, en su libro Mi baile, hace de él espléndidos elogios. Y Fernando el de Triana, dejó escrito el siguiente juicio sobre su personalidad artística: "desde los tiempos de Miracielos y el Raspao a esta parte, éste ha sido el bailaor que más ejecución de pies a demostrado. El zapateado y alegrías ha sido el más grande pero como no hay dicha completa, el célebre Antonio el de Bilbao puede decirse que era muy desigual, y también tanta facilidad con los pies como diferencia artística de la cintura para arriba. Si su colocación de brazos hubiera guardado relación con su ejecución de pies, sin duda alguna sería el mejor bailaor conocido hasta el día".

Fuente