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Henry Fonda

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Henry Jaynes Fonda (16 de mayo de 1905, Grand Island, Nebraska – † 12 de agosto de 1982, Los Ángeles, California) fue un actor de cine y teatro estadounidense, ganador de los premios Óscar, Globo de Oro, BAFTA y Tony.

Biografía

El cineasta John Ford, cuando en una entrevista se le preguntó qué era el cine para él, contestó: "¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine".

Esta frase valdría para resumir la carrera de Fonda, uno de esos mitos del cine que se fueron forjando a base de talento puro y trabajo. Henry Jaynes Fonda nació el 16 de mayo de 1905 en Grand Island (Nebraska), en el seno de una familia de origen italiano. Tras terminar su educación secundaria trabajó como "chico para todo" en una oficina y, en ese periodo, empezó a coquetear con la interpretación. En una entrevista publicada en el número 175 de la revista Film Ideal de 1965, el actor aseguró:

"No puedo explicar cómo llegué a ser actor, mi ambición nunca fue ser actor de cine. Ni siquiera quería ser actor, jamás pensé en serlo, pero donde se me ocurrió la idea fue en el teatro. Me vi empujado al escenario en un pequeño teatro de Nebraska (...). Yo no quería hacer nada de aquello, pero una amiga de mi familia, Dorothy Brando (que luego tendría un hijo llamado Marlon), dirigía activamente el pequeño teatro y, literalmente, me lanzó al escenario."
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Cuando "Hank" –como le conocían sus amigos– comprendió que la interpretación podía ser una profesión, decidió trasladarse a Nueva York. Tras participar en numerosas obras de Broadway su gran oportunidad le llegó en 1934, al protagonizar la obra The Farmer Takes a Wife. El éxito fue tal que la Fox decidió adaptarla a la pantalla (Contrastes de Victor Fleming, 1935) y hacer a Fonda un contrato de larga duración.

"De pronto me encontré con que me ofrecían tanto dinero por hacer una película que, aunque no tenía ningún interés en ello, pensé que sería estúpido no aceptar. Así me encontré convertido en actor de cine."

El flechazo entre la cámara y el rostro de Fonda –de ciudadano honrado al que lo único que parece importarle es no perder la dignidad– fue inmediato. Este aspecto de su mirada lo definió mejor que nadie Peter Bogdanovich: "Cuando Henry Fonda dice algo, lo crees... Ésta es una cualidad de las verdaderas estrellas y nadie la tiene más que Fonda."

De 1935 a 1981, Fonda desarrolló una de las carreras más prolíficas (113 películas protagonizadas) y exitosas de la historia del cine. Los directores se lo rifaban para que trabajase a sus órdenes y él lo hacía con la mayor naturalidad, como si actuar fuese un sexto sentido. Se le empezó a conocer con el apodo de "One-Take Fonda" (Una Toma Fonda), puesto que conseguía al instante bordar su papel, sin necesitar repetir decenas de veces las tomas. En sus primeros años demostró su valía en títulos como El camino del pino solitario de Henry Hathaway (1936), Sólo se vive una vez de Fritz Lang (1937), Jezabel de William Wyler (1938), Tierra de audaces de Henry King (1939), El joven Lincoln (1939) y Corazones indomables (1939), éstas últimas dirigidas por John Ford.

La década de los cuarenta fue la consagración absoluta, gracias entre otras a Las uvas de la ira (1940), de nuevo a las órdenes de John Ford, y por la que recibió su primera nominación al Óscar. La vida de ambos en esa época fue en paralelo, colaborando además en Pasión de los fuertes (1946), El fugitivo (1947) y Fort Apache (1948). La segunda nominación al Óscar la consiguió por Doce hombres sin piedad de Sidney Lumet (1957).

También trabajó junto a otros muchos cineastas de renombre, como King Vidor en Guerra y paz (1956), Alfred Hitchcock en Falso culpable (1957), Edward Dmytryk en El hombre de las pistolas de oro (1959), Otto Preminger en Tempestad sobre Washington (1962), Sergio Leone en Hasta que llegó su hora (1968), y Joseph L. Mankiewicz en El día de los tramposos (1970).

En 1980 se le concedió el Óscar honorífico por toda su carrera y, un año después, recibió la estatuilla al mejor actor por En el estanque dorado de Mark Rydell (1981), en la que actuó junto a Katharine Hepburn y su hija Jane Fonda. Al poco tiempo, el 12 de agosto de 1982, moría en Los Ángeles.

"Fui condenadamente afortunado por convertirme en actor. Actuar para mí es ponerme una máscara. La peor tortura que puede sucederme es no tener una máscara tras la que ocultarme."

Enlaces externos

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