Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Desde las 18:00 horas del lunes 2 de noviembre ha comenzado a emitir el Canal del Ateneo de Córdoba en Youtube

CAC36 CANAL ATENEO DE CÓRDOBA.

Desde aquí haremos llegar las actividades que se realicen en el Ateneo
así como los actos, representaciones teatrales, recitales de poesía y conferencias de nuestra hemeroteca.

El canal está disponible en el enlace: https://youtu.be/H09BNMzeAJs

Actividades ya disponibles en el canal:

"Foro Jaime Loring de debate y conocimiento”, conferencia del ateneísta Rafael Jiménez, “AREAS DE MONTAÑA Y DESPOBLACIÓN”.

Lectura poética del ateneísta Antonio Flores Herrera.

Entrevista realizada a la ateneísta de honor Carmen Galán Soldevilla

CONVOCADOS LOS PREMIOS LITERARIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

VIII Premio de Relato Rafael Mir.

XXXVI Premio de Poesía Juan Bernier.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2019, relación de homenajeados aquí.


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Antonio Montoya Flores "Farruco"

De Ateneo de Córdoba
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Antonio Montoya Farruco.JPG

Antonio Montoya Flores, bailaor conocido mundialmente en el mundo artístico con el nombre de Farruco, uno de los gitanos con más arte y poderío que se ha conocido en el baile andaluz, nació en Pozuelo de Alarcón (Madrid) en 1935, y murió en Sevilla el 17 de diciembre de 1997. Patriarca de una larga saga familiar, es un caso aparte. Por su rebeldía, por su independencia, por la rabiosa reivindicación que hizo del gitanismo de su arte. "Soy un gitano verdadero, de los más puros. He perpetuado mi raza y guardado con tesón nuestras costumbres.

Contaba Farruco que tenía el orgullo de haber casado a sus cinco hijas con gitanos, en cinco bodas de gloria. Se ha escrito de él que es la fuerza de la sangre. Sobrino nieto del genial guitarrista Ramón Montoya, perteneció a una familia de gitanos canasteros que andaba por los caminos con su carro y buscaba cobijo bajo los puentes para dormir. El nombre artístico le vino de su madre, que bailaba bien y a quien llamaban La Farruca. Se casó a los catorce años, a los quince fue padre, a los dieciséis enviudó, a los treinta y tres era abuelo. Su único hijo varón, a quien llamaba Farruquito, murió en accidente de carretera cuando tenía dieciocho años y era ya un bailaor perfecta reencarnación del padre. Para el patriarca fue un golpe del que le costó años salir: abandonó el baile, nada le interesaba de la vida.

Farruco murió con todas sus esperanzas puestas en un nieto a quien llaman también Farruquito. En espectáculos familiares, en cine (la película Flamenco de Carlos Saura), en el docudrama de televisión Bodas de gloria, se ha corporeizado de diversas maneras la ceremonia en que el abuelo traspasa al nieto sus poderes en el baile. Farruquito es realmente una promesa deslumbrante, pero quien haya visto al patriarca nunca podrá olvidar la portentosa, y vigorosa, personalidad de este auténtico monstruo del baile flamenco

Farruco fue el primero de una dinastía mítica de bailaores. Ya en vida estuvo considerado entre sus contemporáneos como el patriarca del baile gitano, además de serlo de su propia familia, siempre preocupado por mantener las costumbres gitanas.

Su fama y su escuela no se han extinguido tras su muerte (1997), sino que su danza sigue siendo espejo de la fuerza, el temperamento y el genio gitanos más genuinos. En sus inicios en la década de los cincuenta bailó con grandes artistas como Lola Flores, Pilar López o Manolo Caracol. Es especialmente recordado por su participación en Los Bolecos, el trío que formó con Rafael el Negro y Matilde Coral desde finales de los sesenta hasta los primeros setenta y con los que revolucionó el baile flamenco. Con dos de sus hijas, Rosario La Farruquita y Pilar formaron el grupo Los Farrucos en 1977. Y también con la familia rodó el docudrama Bodas de Gloria, de Canal Plus.

Su arte recorrió el mundo en varias ocasiones, una de ellas con el espectáculo itinerante Flamenco Puro, en 1986, mismo año en el que fundó su propia escuela de baile. También se dejó ver, dos años antes de su muerte, en Flamenco, la película de Carlos Saura. Farruquito, su nieto, parece ser la reencarnación de este gran bailaor

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